Nuestro último pasajero fue una de las más
grandes figuras del Rock en la ciudad. Nos referimos a Norberto Cuevas, quien
no sólo grabó y produjo los primeros álbumes del género que tuvieron una
repercusión fuera del estado, sino que previamente había marcado una tendencia
aún prevaleciente con el sonido de su guitarra. Ahora dedicado al cien a estar
detrás de la consola, su legado no sólo queda en sus grabaciones sino en el
cariño y respeto que la gente le tiene. De él aprendí el garbo y el coraje de
seguir el camino aunque parezca difícil. Al final, se puede lograr llegar a la
meta.
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