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Sunset Boulevard

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sábado, 30 de marzo de 2013

Zero Dark Thirty


REDONDO.

La Noche Más Oscura
Zero Dark Thirty (Kathryn Bigelow, 2012)

Si bien Kathryn Bigelow decidió mirar a su pasado inmediato para la constitución de esta, su más reciente película, el hecho habrá sido quizá para atrapar las miradas de lo que ahora ya es una moda en los seriales televisivos de su país. Y es que con “Zero Dark Thirty” no sólo imita estilísticamente su cinta más galardonada “The Hurt Locker” (2008) sino que bebe igualmente de seriales como el también multi-premiado “Homeland” (2011), “The Killing (2011) o la más reciente “The Americans” (2013). Lamentablemente, la parte discursiva de su pasado metraje; que quizá se convierta en la obra mayor de su entera carrera, queda desplazada en vaguedades y errores básicos –tanto de guión como de dirección– en pos de un mayor aporte (meramente) visual y un ritmo, dicho ya con antelación, puramente televisivo de lo que las nuevas generaciones suponen es la conspiración y el espionaje contemporáneo.

Inscrita en el cine bélico, la película resulta medianamente eficiente bajo la tutela de la ya afamada directora gracias a su experticia y desenvoltura con que rueda y monta sus secuencias de acción. No obstante, la frescura con que había resuelto las mismas en su cinta anterior, hacen que muchas de estas sean bastante previsibles. La frescura del armado en ésta su más reciente entrega queda entonces supeditada al desconocimiento de la anterior… No obstante, la cinta evidentemente trata de originarse fuera de la “batalla”, intenta nacer –y así separarse de su antecesora– a través del motivo personal (de nuevo el estilo televisivo ya garantizado), del orgullo no patriótico (pero sí en el fondo) sino del individuo (el ciudadano); del desorden burocrático y el temor del quehacer político en un mundo que siempre está “vigilando”.

Entretenida, bien realizada, y de una axiomática polémica hasta cierto punto “fabricada” en su país, la cinta explora una tesis –negada por unos, aceptada por otros– sobre los hechos que llevaron al climático operativo que vengara el ataque del 11 de septiembre con la muerte de Osama Bin Laden. Centrada en el personaje que realiza con eficacia Jessica Chastain, el primer defecto importante de la cinta proviene del irregular guión de Mark Boal. Y es que su inicio se torna lento en cuanto al avance narrativo de la cinta; no tanto en el ritmo siempre activo de la película, sino en el hecho de poner en juego toda las fichas que han de colisionar, lógicamente, en la secuencia del operativo. Algunas cosas se sobre-explican, otras pasan con un aire de ligereza falaz cuyo retorno (en el intento de dar tono al motivo central del drama) no explotan el campo emotivo, no hacen avanzar la cinta sino sobre-explican nuevamente los factores maquillándolos con la eficaces secuencias de acción.

Kathryn Bigelow, pues, nos entrega una película dispar que entretiene, que recrea y hace suponer verdades ocultas en las altas esferas del poder; un morbo que atrae (y en verdad siempre ha atraído) con alto grado de interés a la población gracias a la sobre-explotación mediática del tema. No obstante, el gran defecto, quizá apuesta (perdida) de la cinta , recae en la secuencia para lo que nos ha preparado el propio metraje en si. Y es que tanto la directora, como todo su equipo, se olvidan de su personaje central; el personaje que simboliza el esfuerzo por el cual hemos llegado hasta ese momento en la película. En vez de sentir los momentos de tensión durante el operativo a través de ella –nuestra guía– lo torna todo objetivo; como si de una historia independiente se tratará. Es por ello, igualmente, que ese final; intento de redondear el sentir del propio carácter, se torna de cierta apertura innecesaria.

“La Noche Más Oscura” resulta entonces ser una cinta que atrapa por su ritmo y su mórbida temática mas no por el trato de ésta ni por el desenvolvimiento de la misma (el cual es endeble). Es una cinta que pasa ligera, un tanto alargada pero que se sostiene gracias a las distensiones, más no suspenso, que van armando las propias escenas de acción. Lejos queda de su antecesora; eso es cierto… A pesar del eficiente montaje de William Goldenberg & Dylan Tichenor, de la regular fotografía de Greig Fraser y la partitura, muy parecida en estilo a la de “Prometheus” (Ridley Scott, 2012), Kathryn Bigelow da un paso atrás y no le queda de otra que ver, delante suyo, su cinta previa como algo que estudiar y re-estudiar nuevamente… Y esto, sinceramente, tan sólo para demostrar, y demostrarse nuevamente, su peso como la directora más prolífica de la industria norteamericana en este momento.

La Noche Más Oscura de Kathryn Bigelow
Calificación: 2.5 de 5 (Regular)

jueves, 25 de febrero de 2010

The Hurt Locker

REDONDO.


The Hurt Locker
Zona de Miedo (Kathryn Bigelow, 2008)

El primer gran acierto que tiene la directora Kathryn Bigelow al comenzar su trama en su cinta sobre Irak, es el presentarnos su historia a través de una cita que es un tanto desconcertante. No obstante, la gravedad de la misma no es tanto su contenido como sí la fuente de donde proviene. La afamada directora de películas de acción, se apoya en una citación de su propio personaje central y de esta manera, nos invita y sube a un estrepitoso viaje de acción que es realmente excitante y cautivador.
Desde ese momento y con una muy buena mano, no deja que el espectador se pierda en una maraña de enredos extras a lo que en realidad se dispone la trama. En el cine de acción, obviamente, lo más sano es que el espectador se percate de inmediato del argumento y se deje llevar por las secuencias que, no está de más decirlo, deben ir creciendo conforme pasen los minutos. Y es que en este género no se puede dar uno el lujo de ir matizando conforme la historia avanza. Las cosas claras desde el inicio ayudan a que el auditorio, por supuesto, no se pierda dentro de la cinta pensando y repensando lo que se suscita frente a ellos. Y como he dicho, el primero (de muchos) aciertos de la directora, es dejarnos específicamente claros de que va su historia incluso antes de mostrarnos la primera imagen.
The Hurt Locker, entonces, es una cinta de acción plena que se sitúa en Irak, pero sin todo el mecanismo discursivo del bien o el mal que en realidad, si somos un poco honestos, es exhaustivamente cursi en otro tipo de cintas que tocan el tema. Y es que ese otro de los grandes aciertos que se encuentran en esta cinta, pues la directora hace a bien decidirse por guiarnos a través del Sargento William James (en una muy buena actuación de Jeremy Renner), nuestro personaje principal, que se encuentra estoicamente más allá de ir en contra o a favor de una guerra que ya es hasta ridículamente polémica en la vida real.
Y como una buena cinta de acción, desde que se nos presenta la historia, la emoción de adrenalina no decrece en ningún momento, salvo los pequeños lapsos, necesarios todos ellos, claro, donde la directora se da el lujo de hacernos ver el posible lado más humano de nuestro personaje principal.
Kathryn Bigelow da rienda suelta, entonces, a una cinta que, como ya mencioné, se aleja de descalificar o polarizar –aún más– la guerra de Irak y se centra en algo que si nos ponemos a pensar, es en realidad aún mucho más tétrico. Y es que nuestro carácter central tiene una pequeña manía: es en realidad un adicto a las guerras, y simplemente no hay algo que no le gusté más que enfrentarse al peligro cara a cara, y si se puede, desnudos también, ¿por qué no?. Estamos, pues, ante un personaje fascinante que le gusta colocarse en los abismo más oscuros de la humanidad. Y fuera de todo esto, le sumamos su carisma y su interés por parte de esa cultura que ha invadido, no obstante de ser esposo y padre de familia. Cosa que al parecer no puede son su pequeña enfermedad. Y así, alejado de toda condescendencia humana, en realidad es un ingeniero que desactiva bombas y siempre se salta los protocolos para, ¿por qué no?, ponerle un poco más de sazón al asunto.
Entonces, claro, nuestra directora, toma las riendas de la telaraña y sin más, en secuencias que no dejan más que ver la ya trabajada mano de sus venas de amante de la acción, seguimos a este Sargento junto a sus dos compañeros que tiene más miedo de morir que de seguir viviendo. Y sobra decirlo tal vez, pero el choque de estas ideologías crea un ambiente tan de acuerdo con los conflictos que se ven en pantalla, que en realidad la película no deja que se te escape ningún detalle de ella.
Ahora bien, dentro del orden, esta cinta no es en si un film de Irak. El conflicto bélico en realidad es sólo un mísero pretexto de ubicación para poder contarnos la historia de un hombre que ronda la muerte por senderos inhospitos con total gusto y agrado. Y que aunque la vea de frente en muchas ocasiones, en realidad nunca nada le ha valido para irse con ella.
Kathryn Bigelow, pues, logra con The Hurt Locker, una combinación de calidad en los elementos que centran y rigen los códigos de acción con los de la guerra. Hace alusión a un tema de moda, y sale muy bien librada. Acompañada de la excelente cámara de Barry Ackroyd, que con sus acercamientos nos cierra más al universo de este complejo hombre que en realidad, lo único que busca es la excitación de estar cerca del abismo, se suma a los talentos de la edición de Chris Innis y Bob Murawski que sin querer estar detrás, crea ese ambiente de invisibilidad entre los cortes que uno en realidad aprecia las secuencias como si las cosas se estuvieran suscitando en el momento. La música de Marco Beltrami y Buck Sanders logra al igual su acometido, pasando desapercibida pero multiplicando la emoción cuando se le requiere.
No lo sé yo del todo. Divagare acaso, pero creo fervientemente que en esto de la guerra de Irak, al parecer las mujeres han dado una muy buena enseñanza a los directores hombres de acción, que al parecer sólo quieres ponerse en alguno de los lados. Y no me refiero sólo a esta cinta, no, pues debido a la temática, cabe aquí también traer a colación los 4 capítulos que dirigió Susana White para la tan bien, muy llevada miniserie de HBO, Generation Kill (2008).
The Hurt Locker, pues, es una cinta a ver. Es una película que atrapa y no cede en ningun momento. Es una real cinta de acción. Un trabajo de alta manufactura y más allá de lo recomendable. Queda claro al indagar en sus interiores, por supuesto, que es, sin duda alguna, una de las mejores cintas el año.

Zona de Miedo de Kathryn Bigelow
Calificación: 4 de 5 (Muy Buena).