Replicantes.

Replicantes.
España, 2009.

Sunset Boulevard

Sunset Boulevard
España, 2009.

El que Busca Encuentra

viernes, 29 de junio de 2012

Prometheus


REDONDO.

Prometeo.
Prometheus(Ridley Scott, 2012)

Con el paso de los años, Ridley Scott ha materializado una obra cinematográfica diversa; variada en modalidades genéricas, estilos fotográficos y entramados heterogéneos que en ocasiones, es cierto, le sobran o le faltan elementos para ser considerados enteramente redondos. No obstante, es un realizador constante que se ha centrado siempre en el factor de empuje, efecto, influencia y/o presión social de sus personajes, que ha ido formalizando eficientemente su técnica y mano a lo largo de una más que lucrativa carrera que, lejos de crear fanáticos, siempre está dispuesta al ojo crítico. Es por ello, ante todo, que hay que agradecerle la frescura, ligereza y dinamismo con la que presenta ésta, su última cinta –evocación cristalina de su segundo film: “Alien”, 1979– pues da muestras de aquellas pretéritas expresiones que tuvo como realizador cinematográfico primerizo (a expensas, claro, de una surtida carrera previa en la televisión y la publicidad).

Y es que “Prometeo” se genera, al igual que “Alien”, desde la perspectiva de un misterio que se nutre a través de la falta inmediata de resoluciones, pero sobretodo, al disimulo presencial del fenómeno que origina el pretexto de la trama que nunca termina por convertirse en el drama a ser contado; clave fundamental para el éxito de las cintas posteriores de horror en los años 80. Se construye, pues, siendo y erigiendo una atmosfera donde prevalecen más las formas que los sentidos; y es que puede acaso que el sentido nunca tome rumbo fijo (he ahí la riqueza de su tono hasta cierto punto “monótono” y sus quiebres de ritmo). Es decir, Ridley Scott da rienda suelta al posible imaginario de un universo pretérito –conocemos el futuro– de un icono cinematográfico del cual nunca se nos había explicado mucho (nulificadas todas esas últimas entregas de enfrentamientos sosos), apegado al más puro estilo clásico del cine; ocupado y atento más por el “como” que en el “qué”. Dicho de otra forma, escribe y desarrolla su película en el mismo estilo con el que amplió la primera. Seguimos conociendo casi lo mismo…

Aunado a la tendencia que debía enmarcarle, “Prometeo” lúcidamente se nos adelanta a los hechos resumiendo al mínimo los hilos que debían de entretejerse, y se presenta como un “hecho aislado” pero con severos guiños a la saga que debe sucederle. Gestos que no resultan ni fortuitos ni gratuitos para el espectador, pues son señas evocativas, más no explicativas –de nuevo en el tenor de darle más importancia a las formas que a los sentidos. Y es que si nos ponemos a pensar diégeticamente en los factores que se nos presentan en pantalla, estamos frente a una serie de personajes ávidos de algo que no obtendrán, al igual que nosotros como espectadores. Juntos, pues, estamos sumergidos en una tierra de incertidumbres donde nadie, nadie, conseguirá la o las respuesta(s), cuyo sentido no es eje sino pretexto para enmarcar la aventura emprendida.

En estricto apego a la construcción cinematográfica, la hechura de la cinta se manifiesta relevante, salvo dos o tres acciones que, lejos de estar de sobra, no se nos introducen con la mejor eficacia posible; pareciendo que emergen repentinamente, aunque conociendo a Ridley Scott, no dudemos que en poco tiempo aparezca un corte con muchos más minutos.

En asociación con algunos de los miembros de su equipo cotidiano; “Pietro Scalia” con un montaje eficientemente neutro que erige ese tono engañosamente pasivo, “Marc Streitenfeld” con una sobresaliente partitura minimalista que teje invisiblemente las emociones más oscuras y “Dariusz Wolski”, mejor conocido en trabajos de su hermano menor, con una fotografía sobria que endurece el ambiente, Ridley Scott no sólo da muestra de un talento ganado con los años surtido con la viveza de sus primeros pasos como director de cine, sino que se da el lujo de rendirle severos tributos estilísticos a la filmografía de Stanley Kubrick, sobre todo a sus cintas “2001: A Space Odyssey” (1968) y “The Shining” (1980).

“Prometeo”, entonces, se erige como una refrescante pausa ante la eminente venida del circuito más pesado del cine de verano. Es una cinta dubitativa en cuanto a su contenido, sí, pero sin lugar a dudas inteligentemente realizada.

Prometeode Ridley Scott
Calificación: 3.5 de 5 (Más que Buena). 

martes, 26 de junio de 2012

Tinker Taylor Soldier Spy


REDONDO.

El Espía Que Sabía Demasiado.
Tinker Taylor Soldier Spy (Tomas Alfredson, 2011 )

Ante el cine-industria actual, resulta siempre refrescante el acercarse a un cine más apegado al ya también estereotipado sello de autor. Dicho sea de paso, un cine más acoplado a un sentido intimista que, cabe mencionarse, en ocasiones rebasa el entendimiento y se yuxtapone ante los caprichos del autor en si. Pero el caso aquí es distinto, ya que “El Espía Que Sabía Demasiado” –segundo largometraje en forma del sueco Tomas Alfredson– se acopla perfectamente a la pasión más pura del cine; tarea primigenia que en ocasiones se olvida dentro de la meca de la producción; narrar.

Ante un texto de John le Carré (ya llevado a la pantalla en anteriores ocasiones), y en la meta de construir un estilo propio, Alfredson se abre ante una gama de herramientas bien utilizadas que a pesar de no serle de utilidad todas, sí generan una serie de suspensos de distinta índole que alimentan una película llena de matices inteligentes que compartir con la audiencia sin desarrollarlos más de la cuenta. Sin sabotear la capacidad del espectador y respetándolo como parte integra de la narrativa, de la historia… ¿Qué mejor coartada se puede tener como realizador cuando de una película de espías se trata?

Y con lo que al parecer es un elenco de entrada teóricamente diestro, el director no se cobija en ello y ajusta y reajusta los niveles de sus personajes para la creación de una atmosfera etérea y gris, volátil pero al parecer impalpable que en ocasiones nos inunda y en otras situaciones nos dejas fuera, como atestiguando algo ajeno. No se trata, pues, de un desliz sino del tacto de una cultura propia al realizador que en ocasiones, como acreedores de una visión más que occidentalizada, percibimos equívocamente. Pruebas de ello se habían enmarcado ya con fineza en su ópera prima “Låt Den Rätte Komma In”

“El espía Que Sabía Demasiado”, pues, termina siendo un ejercicio narrativo de optimas proporciones –si se contextúa en el hecho de que es una segunda película– por el surgimiento de su trama, por el entramado de un misterio que rodea a una serie de personajes anticlimáticos y propiamente complejos que no se dan a conocer por oficio y moral. Y que tan sólo darán muestras de su humanidad al final del cotejo, y sin razones aparentes.

Con la solvente ayuda de la fotografía de “Hoyte Van Hoytema”, que multiplica el sentir de esa atmosfera tan bien creada por la dirección y ejecución actoral (sin duda lo mejor de la película), una partitura hecha a la medida de “Alberto Iglesias” y un coherente montaje de “Dino Jonsäter”, esta segunda entrega de Tomas Alfredson decae un poco en el sentido estricto del guión, a cargo de “Bridget O' Connor” y “Peter Straughan”, pues algunas situaciones no se llegan a presentar de la forma más eficiente a como se va armando la historia central. No obstante, el camino que ha tomado éste realizador va hacía adelante y con creces a mostrarnos, en un par de cintas más, una madurez minuciosa y sumamente estudiada al más puro estilo de un cine honesto, claro y bien realizado. Sus dos cintas, hasta ahora, dan prueba de ello.


El Espía Que Sabía Demasiado de Tomas Alfredson
Calificación: 3.5 de 5 (Muy Buena). 

jueves, 14 de junio de 2012

Colosio: El Asesinato


Redondo.

Colosio: El Asesinato
Colosio : El Asesinato (Carlos Bolado, 2012)


Al final, lejos de la “buena intención”, resulta un tanto desconcertante el observar como el cine mexicano aún tiene bastante tarea por hacer ante ciertos códigos genéricos que, lejos de las labores de la denominada etiqueta de “autor”, requieren de una formalidad y esquematización más estudiada, clara y depurada… No obstante, el camino se abre paso y los albores de una cinematografía nacional madura toma ciertos trazos que posiblemente se resuelvan ante tramas que no sólo imperan en el imaginario colectivo de la sociedad, sino en base a los temores “terrenales” que se han tenido que experimentar a través de la historia de sus generaciones. Dicho sea de paso, por fin tener memoria. No olvidar jamás lo que ha pasado.

Y es en éste contexto, pues, que Carlos Bolado –mejor conocido por su trabajo como montador en el cine nacional– es quien se ha encargado de llevar éste tema político tan penoso para toda una generación de una manera, hay que mencionarlo, irregular, accidentada y en ocasiones hasta inverosímil en cuanto a entramado y fabricación. No es que las situaciones que se presentan no hayan sucedido de esa forma, todo director tiene derecho (y yo diría hasta obligación) de presentar su tesis –o bien antitesis– sobre las versiones de un hecho tan aberrante como éste; pretexto obvio para la fecundación de una historia que carece de ritmo y soltura en sus dos primeros tercios, pero que para el último retoma fuerzas y endereza el paso en lo que termina por ser su más eficiente parte.

“Colosio: El asesinato”, pues, no sólo intenta retomar el caso del magnicidio más sonado en los últimos 70 años del país, sino que intenta, y he ahí el error, contarnos la historia alrededor de cuantiosos personajes que más que ayudarse (multiplicando el drama), desubican el soporte genérico de la misma; desviando el interés del propio génesis y propiciando, al final, que la trama tenga que irse contando con más cautela que emoción y suspenso.

En una batalla que cruza muy buenas actuaciones (Dagoberto Gama, Daniel Giménez Cacho) con muy poco creíbles (José Maria Yazpik, Odisea Bichir) y personajes e historias que simplemente sobran (Kate del Castillo); la cinta se estanca en demasiadas ocasiones, salta de ritmos (gracias a un montaje poco favorable para el estilo de la cinta) y retoma ciertos guiños en las tantas evocaciones dramáticas que trata de enfrentar. Es decir, intenta contar demasiado, quebrando su propia forma y condición a lo largo de su camino... Entre un asesino que borra pistas, un jefe de policía –que se nos presenta como honesto– que lleva acabo una de tantas investigaciones existentes, un circulo de políticos maquiavélicos (ocultos y sin nombre), una locutora de radio (de la que sabemos nada o casi nada como profesionista) y que además se encuentra embarazada e inmersa en un matrimonio que nunca logramos entender con nuestro, quizá, rol principal: un detective que-lo-puede-y-lo-ve-todo-a-la-primera que comanda un grupo de expertos de alta tecnología (para la época) y que está, sin saberlo del todo, del lado de los malos.

“Colosio: El Asesinato” termina por ser un pastiche de varias historias que pudieron enmarcar mejor la trama. La sencillez, lamentablemente, se perdió en el intento, honesto, eso sí, de contar a varias generaciones nuevas que no vivieron tan tristes y terribles momentos del país, lo sucedido a voz popular. Es un acto franco y un ejercicio que se debe aplaudir. Y es que cosas como estás, lo repito, no deberían de borrarse, no, deberían acaecidamente enmarcarse en la historia para que jamás volvieran a ocurrir. Es una cinta a la que le hace falta mucho, pero más le hace falta a nuestra historia como nación política y democrática.; las cuentas, en ese caso, creo que favorecen por mucho a la cinta. Y es que resulta claro que nunca hemos estado muy alejados de la frontera entre la ficción y la realidad…

Colosio: El Asesinato de Carlos Bolado
Calificación: 2.5 de 5 (Regular).

viernes, 1 de junio de 2012

La Cajita De Las Rolas: Las Séptimas 5 Cajitas.


La Cajita De Las Rolas.


LAS SÉPTIMAS 5 CAJITAS.

Y sigue la mata dando; el radio y las canciones se ponen cada vez mejores. La próxima entrega llegará a las 40 emisiones.


Cajita 31.- Alegría Desbordada.

Muchos me han dicho, a través del tiempo, que dentro de lo géneros que escuchó cotidianamente, la alegría no se presenta tanto como debería. Cosa, a todas luces, falso. Así que, tratando de apaciguar las críticas, que debo decir por mi naturaleza bucólica tienen también un poco de razón, armé esta lista donde la alegría se denota a todas luces. O eso creo.

01.        Put Me In The Trash – Mick Jagger. “Wandering Spirit, 1993”
02.        Stay (Wasting Time) – Dave Matthwes Band. “Before These Crowded Streets, 1998”
03.        Heaven's Open – Mike Oldfield. “Heaven's Open, 1991”
04.        Mint Car - The Cure. “Wild Mood Swings, 1996”
05.        Keeping Time – Jeny Dee & The Delinquents. “Shake Some Action, 2010”
06.        Boogie Del Eco – Ángel Parra Trio. “Playa Solitaria, 2005”
07.        Big Blue Sun - Adrian Belew. “Inner Revolution, 1992”
08.        Our House – Madness. “The Rise & Fall, 1982”
09.        Uh-Oh, Love Comes To Town – Talking Heads. “Talking Heads, 1977”
10.        Hidden Treasure – Jonny Kaplan. “Ride Free, 2005”
11.        The Ballad Of Peter Pumpkin Head – Crash Test Dummies. “Dumb And Dumber (O.S.T.), 1995”
12.        Stand – R.E.M. “Green, 1989”
13.        The Frome The Tussler – Motorpsycho. “Cowboys In Scandinavia - The New Folk Sounds From Northern Europe, 2006”

Cajita 32.- Finas Cuerdas Gruesas: Bajistas.

La continuación de nuestros grandes ejecutantes se dio con uno de los instrumentos menos populares para los fanáticos regulares, pero sin el cual, el sonido de una banda no puede integrarse. El bajo es elemental y fundamental en cualquier agrupación. Así que rindiendo honores, éste es nuestro cuadro de algunos de los más grandes.

01.        Grind  - John Paul Jones. “Zooma, 1999”
02.        Tommy The Cat – Primus (Les Claypool). “Suck On This, 1989”
03.        Sleepless – King Crimson (Tony Levin). “Three Of A Perfect Pair, 1984”
04.        The Fish (Shindleria Praematurus) -  Yes (Chris Squire). “Fragile,  1971”
05.        Cause We've Ended As Lovers (Live At Ronnie Scotts) – Jeff Beck (Tal Wilkenfeld). “Live At Ronnie Scotts, 2008”
06.        No More Tears – Ozzy Osbourne (Mike Inez). “No More Tears, 1991”
07.        Bass Folk Song No. 10 – Stanley Clarke. “The Stanley Clarke Band, 2010”
08.        Soul To Squeeze – Red Hot Chilli Peppers (Flea). “1991 (Single)”
09.        N.I.B. Black Sabbath (Geezer Butler). “Black Sabbath, 1970”
10.        Apostrophe' – Frank Zappa (Jack Bruce). “Apostrophe', 1974”
11.        Soul Eyes - John Pattitucci. “Communion, 2001”
12.        Murder – David Gilmour (Pino Palladino). “About Face, 1984”
13.        The Vision - Victor Wooten. “Show Of Hands, 1996”

Cajita 33.- Desde La Madera: Acústico.

El sonido de la madera siempre me ha atraído, al igual que algunas de las versiones acústicas que se suelen hacer de clásicos eléctricos. Es lógico entender que entre estos dos mundo hay grandes diferencias. Tocar acústicamente no implica venir siempre de una versión más enérgica, en ocasiones ese poder de belleza se genera desde un inicio. En la siguiente lista traté de mostrar ambas caras de la moneda.

01.        Born In The U.S.A (Live From The Bridge School Concerts) – Bruce Springsteen. “The Bridge School Concerts 25th Anniversary, 2011 (Compilación)”
02.        More Than Sorry – Ben Harper. “Both Sides Of The Gun, 2006”
03.        Lifeline – Citizen Cope. “The Rainwater LP, 2010”
04.        Marbletown – Mark Knopfler. “The Ragpicker's Dream, 2002”
05.        Matte Kudasai – Adrian Belew. “The Acoustic Adrian Belew, 1993”
06.        One (Live At Bonaroo Music Festival) – Warren Haynes. “Live At Bonnaroo, 2004”
07.        Hallelujah – Jake Shimabukuro. “Peace Love Ukulele, 2010”
08.        Some Must Dream (Live) – Nils Lofgren. “Acoustic Live, 1997”
09.        Shine (Live Acoustic) – Colective Soul. “1997 (Raritie)”
10.        Bohemian Rhapsody – California Guitar Trio. “Echoes, 2008”
11.        Hora Zero – Rodrigo & Gabriela. “11:11, 2009”
12.        Everything's On Fire – Mark Seymour. “Titanic, 2007”
13.        Pipeline – Pat Metheny. “What's It All About, 2011”

Cajita 34.- ¡En Vivo!

La potencia de una banda se mide en directo. Del mismo modo, es en performance donde en realidad explota su calidad. Es, tal vez, la prueba más fidedigna de su estilo. Muchas decaen, otras se realzan. En este programa rendimos tributo a las grandes agrupaciones que “en vivo y a todo color” nos mueven todas las entrañas.

01.        Special (Live At Copenhagen) – Mew. “Live In Copenhagen, 2006 (From DVD)”
02.        YYZ (Live At Rock In Rio) – Rush. “Working Men Live, 2009”
03.        Mr. Crowley (Live At Cleveland) – Ozzy Osbourne. “Randy Rhoads Tribute, 1981”
04.        What Is Hip (Live At California) – Tower Of Power. “Soul Vaccination Live, 1999”
05.        Rhyme & Reason (Live At New Jersey) – Dave Matthews Band. “Listener Supported, 1999”
06.        Substitute (Live At Yorkshire) – The Who. “Live At Leeds, 1970”
07.        Heartbreaker (Live At London) – Led Zeppelin. “BBC Sessions, 1997”
08.        Powderfinger (Live At San Francisco) – Neil Young. “Weld, 1991”
09.        Gone Home (Live At Montreux) – Stevie Ray Vaughan & Double Trouble. “Live At Montreux 1982 – 1985, 2011”
10.        Bell Bottom Blues (Live At Los Angeles) – Eric Clapton. “One More Car, One More Rider, 2001”
11.        I Done Got Over (Live At California) – The Derek Trucks Band. “Already Free EP, 2009”
12.        Life On Mars? (Live At Dublin) – David Bowie. “A Reality Tour, 2010”
13.        21st Century Schizoid Man (Live At Mexico City) – King Crimson. “VROOOM VROOOM, 2001”

Cajita 35.-  Jazz & Roll.

El Jazz es uno de mis géneros favoritos, al igual el rock clásico. Creo que eso ha ido quedando más que claro en el transcurso de los programas. Es por eso que en la siguiente lista, arme una compilación donde jazzistas de renombre han rendido cuentas con el rock. Alejado de las mediocridades de la pasada moda de tornar en pseudo-bossa o smooth jazz algunos éxitos de décadas pasadas, aquí verdaderos exponentes del género saludan a su compañero.


01.        My Back Pages – Keith Jarret (Bob Dylan). “Somewhere Before, 1968”

02.        Woman From Tokyo – Jazz Air Quartet (Deep Purple). “Jazz Tribute To Deep Purple, 1995
03.        Hony Tonk Women: “Organ Trio Version” – Tim Ries (Rolling Stones). “The Rolling Stones Project, 2005”
04.        Paranoid Android – Brad Mehldau Trio (Radiohead). “Largo, 1992”
05.        No Quarter – Orchestre National De Jazz (Led Zeppelin). “A Led Zeppelin Tribute, 2006”
06.        One Step Beyond – Soil & Pimp Sessions (Madness). “Stoned Pirates Radio, 2010”
07.        Sofa No. 1 – Ed Palermo Big Band (Frank Zappa). “Plays The Music Of Frank Zappa, 1997”
08.        The Sounds Of Silence – Stanley Jordan (Simon & Garfunkel). “Standards, Vol.1, 1986”
09.        The Great Gig In The Sky – Jazz Side Of The Moon (Pink Floyd). “Jazz Side Of The Moon, 2008”
10.        If You Want Me To Stay – Cro-Magnon (Sly & The Family Stone). “Plays, 2009”
11.        All You Need Is Love – BeatleJazz (The Beatles). “All You Need, 2007”
12.        Siberian Kathru – Steve Howe Trio (Yes). “The Haunted Melody, 2008”
13.        Ladies Of The Road – Crimson Jazz Trio (King Crimson). “King Crimson Songbook, Vol. 1, 2005”

viernes, 25 de mayo de 2012

Carlos Santana – Shape Shifter (2012)


REDONDO.

Carlos Santana – Shape Shifter

Al final de cuentas resulta agradable que un músico de la talla de Carlos Santana presente un disco con la eficacia de ésta su última producción. Más si pensamos en su más reciente etapa (esperemos ya concluida) donde las colaboraciones, muchas de ellas sumamente cuestionadas, eran el sello más férreo de sus producciones. Y es que claramente se aleja de ese pretérito sonido, que en realidad no había perdido su esencia pero que en efecto se dejaba influenciar por el estilo de aquellos “colaboradores” (que ocasionalmente lo rebasaban en pos de las ventas), y se ciñe a lo que mejor sabe hacer desde los albores de su carrera. Claro que todo esto va de la mano con un poco de modernidad; tanto en el rubro técnico (la grabación) como en la ejecución.

Alejado pues de lo anteriormente conocido y escuchado, Santana nos ofrece un viaje de atmósferas sumamente cuidadas en lo que respecta al balance de fuerza y religiosidad, haciendo uso predominante de su instrumento –y su alta aptitud para en el– como voz principal sin opacar a la banda que lo acompaña. En su gran mayoría instrumental, este nuevo material de Santana realza su legado como músico de amplia trayectoria,  justifica el camino y ennoblece un estilo definido y bien conocido por el público nacional.

“Shape Shifter” termina siendo una amplia, atrayente e interesante sorpresa con fuertes señas al rock de finales de los 60s, el Jazz Fusión, ligeros gestos a la Salsa y hasta un tributo a Gabor Szabo (unos de sus ídolos en su primera etapa como músico). Una placa honesta, madura y muy bien producida que debe ser escuchada para creer, sinceramente, que el Santana de décadas pasadas ha vuelto a sus viejas andadas.
Faltará, claro, refinar un poco el sentido total de su música a la que acostumbró a una generación ya encarecida por los años. Pero la calidad está, no se ha perdido; ha vuelto y con “Shape Shifter” deja un muy buen sabor de boca. Un sabor fuera de la nostalgia sino de un estilo re-encontrado en la contemporaneidad.

TRACK: La selección no me fue muy difícil. He optado por 4 canciones que resumen los estilos que se encuentran en el disco: “Shape Shifter” canción abridora y homónima al álbum que muestra la vena rockera de este, “Never The Same Again” donde el Jazz Fusion se encarrila de buena manera, “Macumba In Budapest” por los ritmos que se acercan encarecidamente a la Salsa y “Canela” porque recuerda sus primeras producciones.

Shape Shifter de Santana
Calificación: 4 de 5 (Más que Bueno)

Tedeschi Trucks Band - Everybody's Talkin' (2012)


REDONDO.

Tedeschi Trucks Band - Everybody's Talkin'

Aún más conectados que en su disco “debut” es como se encuentran y escuchan los miembros de ésta fusión matrimonio-musical. No obstante, hay que decirlo acertadamente, resulta más que obvia la conclusión. Y es que cuando “Revelator” salió al mercado, ciertos fanáticos de la “Derek Trucks Band” se sintieron un poco relegados ante la poca explosividad de energía en el sonido del nuevo proyecto, energía –cabe destacar– a la que ya nos tenía acostumbrado el conjunto. El sonido suave, manso y que personalmente califiqué como fino y ciertamente maduro, no fue muy del todo aceptado con agrado. Pero no hay paso del tiempo que se suscite en vano y muchos comenzaron a tomarle su verdadero sabor. Resultó, pues, claro, que la “Tedeschi Trucks Band” no era el conjunto de uno u otro, que era una fusión y que el amor, como muchas veces ocasiona en el idilio, hace que las cosas tomen un balance. De ésta manera, “Revelator” denotó una sorpresa para bien y para regular.

Pero ahora el tiempo ha pasado y una gira creciente de buenos comentarios se ha materializado en éste su primer disco en vivo. El cual resulta en una más que agradable sorpresa a mitades de año; el sonido es de alta calidad y por fin ese sabor de carácter y fuerza se denota en sus interpretaciones, las cuales, cabe resaltar, se dejan llevar por la improvisación y un estilo alejado a los lados propios de los lideres de la banda. Resultan evidentes los guiños al Soul, al Jazz y el Gospel así como  las magnificas interpretaciones de los músicos que forman parte del proyecto. Un collage de moods, ritmos y exigente aptitud y disposición.
Resulta ahora más claramente que el conjunto tiene cada vez más personalidad e independencia, que no es sólo una fusión de miembros de anteriores bandas sino un conjunto nuevo, con sonido y estilo propio. Hecho significativamente más que justo y honesto.

Ahora bien, quien se acerque a ésta atractiva producción en directo buscando el sazón de Susan Tedeschi o Derek Trucks en vivo no las obtendrá del todo, sino que se hallará frente a un resonancia de ambos como ejecutantes de excelsa música en compañía de otra gama de músicos de alcurnia que no dejan sin llenar de calidad cada segundo. “Everybody's Talkin'” resulta un disco para los gustosos de ese sonido preparado y bien ejecutado que se funde con los géneros musicales de origen negro y la espiritualidad. Es evidente, más que ello, que los integrantes se la han pasado muy bien interpretando estas melodías. Es un disco, al fin, para los verdaderos amantes de la música.

TRACK: En un disco en directo como éste, con severas y grandes improvisaciones de diversos estilos, resulta complicado señalar un tema en especial. Sin embargo, haciendo uso del encanto personal con que me afectaron algunas de las melodías, me decido por: “Midnight In Harlem (Swamp Raga Intro With Little Martha)” la cual me había cautivado desde el “Revelator” y “That Did It” y su excelso toque de Jazz a cargo de Susan Tedeschi.

 Everybody's Talkin' de Tedeschi Trucks Band
Calificación: 4 de 5 (Excelente)

A Mis 30


A MIS 30.
A. Güiris V.

          Me dijo Pablo que tuviera cuidado con la última vela, que era esa la que solía explotar; la que frecuentemente definía el destino de los sueños otorgados, u obtusos, ante el suspiro tardo de los años. Le sonreí cortésmente, le di la espalda e hice caso omiso –oídos sordos. Digamos que simplemente me ofrecí a extinguir el infierno que había desatado ese pretexto cíclico que nos tenía reunidos allí, en mi hogar, para después secarme la nostalgia con un poco de Ron.

La noche comenzaba a vencer el ocaso frente a la ventana principal, por encima de la puerta y todos aquellos cristales que siempre me han defendido de las inclemencias del tiempo, sueño y el violento devenir de las pasiones y los sentimientos. Por mi camisa blanca se paseaban rigoristamente todos esos tonos áureos, ámbar, ocres; calmos que igualmente inundaban la duela bajo nuestros píes como la futura leña sin apolillar que comenzaba a sonar y estar hueca por encima nuestro. Las grietas, desde hace meses, dejaban ya entrever –cada vez más peligrosamente– los venenos de las resacas. Recordé cuando únicamente vestía playeras negras, era casi religiosamente un embalsamamiento.

Unas horas atrás había pedido amablemente a Armando que viniera y trajera una botella de licor, un par de refrescos de cola, agua mineral y una bolsa grande con hielo. Quería conservar las ataduras, no escaparme de las consecuencias del festejo pero tampoco dejarme guiar por el ofrecimiento del pecado. Deseaba sentarme en mi casa y descansar, repasar el anecdotario colectivo e individual junto a las etiquetas de los trajes que nunca he usado en compañía de los amigos, escuchar algunos Blues, quizá algún Folk y abrazar la tarde… Conmemorar a todos aquellos que sin pensarlo de algún mal modo, aunque algunos sí, me han mirado por encima de los hombros calificándose como mejores. No obstante, rememorar las risas, los llantos, las penas y las áreas de sombra, colocarme bajo las alas de todas las palabras que he malgastado y tragarme la saliva acumulada del día. No sé si ya lo haya llegado a entender del todo, pero creo que con el paso del tiempo todos nos vamos acomodando a cierta distancia, uno del otro en una larga fila alrededor del mundo, para que latigazo del diablo sea parejo y plano cuando la hora del castigo llegue y sea bienvenida.

No habían pasado ni diez canciones cuando el timbre sonó y la sonrisa tersa y endemoniadamente coludida de Armando delataba todo el plan… Quince minutos después Pablo me advertía de la última vela a apagar; hacía caso omiso… Dos, tres, cuatro o cinco copas después –quizá media botella– y la noche hacía mover las piernas de todos hasta con el más popero folclor sueco tan de moda. La  platica se tornaba agitada, fluida, amorosa. Me encerré en la cocina esperando que Adriana se percatará y fuera hasta la barra a buscarme y todo terminará en un beso, un buen beso, por aquello de los buenos años, la candidez y las cenizas de la fogata nuestra del pasado. Tuve que besar primero a Mariana, Martha y Marisela para percatarme que el mentado mágico momento no llegaría… Fue entonces que le solté la bomba a ese pequeño sujeto que Marcos había invitado pasada la media noche y cuyo nombre nunca supe: Dejaría de beber, de amar y querer. No recuerdo bien el orden, si es que hubo alguno…

Desperté al otro día observando la nueva gotera de mi cuarto. El ambiente inundaba mis oídos junto a la penumbra de las cortinas. No hice más que respirar durante quince minutos… Es curioso, hace tiempo me preguntaba que se sentiría llegar a viejo, hoy puedo decir que lo permanezco haciendo. Es más, ahora me cuestionó si alguna vez podré darme cuenta de serlo cuando llegue el momento o si bien hace tiempo que ese rostro se ha enmarcado ya en mis sienes. Supongo que todo el tiempo es un misterio, un enigma más allá de las solapas que se le han ido empolvando al saco que ha de ocupar la muerte cuando venga a robarme la mano con la que he de firmar todos mis divorcios. Es sólo un pensamiento. Ya lo iré viendo con los días