Replicantes.

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España, 2009.

Sunset Boulevard

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El que Busca Encuentra

viernes, 28 de enero de 2011

HIPÓTESIS (Pt. 2): La Venganza del Remake.

Vía Libre.

Continuamos con esta serie.


HIPÓTESIS (Pt. 2): La Venganza del Remake.

Las 10 versiones Mexicanas de clásicos Hollywoodenses.

En ésta ocasión, el mundo al parecer se ha puesto de cabeza y se ha manifestado un tanto vengativo ante el siempre evidente ego gringo que se proclama constantemente dueño del mundo cinematográfico. Como muchos han de saber ya, y sino se los decimos; estos nuestros “vecinos” –para bien o para mal­– del norte, parecen no estar de acuerdo nunca que lejos de sus territorios se hagan cintas interesantes y de alta manufactura con un presupuesto moderado (haciendo alarde del arte en una expresión mayúscula), pues no dejan pasar ni unos cuantos meses cuando ya preparan la producción de una versión desdoblada hacía sus gustos y formas culturales (y sobre todo sociales); que si bien siempre cuentan con mayores recursos, pocas veces logran (al menos) llegarle a la calidad de la película original.

Debido entonces a este asunto/factor (que en ocasiones me saca de mis casillas), es que en éste nuestro segundo capítulo de un mundo hipotéticamente más justo –cinematográficamente hablando: presento en los siguientes renglones: Las 10 películas, “clásicos de la industria hollywoodense”, que nuestros queridos connacionales han decidido rehacer con base a nuestras diferencias formativas.


Rear Window (La Ventana de los Rumores)

En esta excéntrica versión del clásico de Alfred Hitchcock, nuestro personaje principal habita en unos condominios del Infonavit (mejor conocidos como “huevos”) sufriendo de un fuerte sobrepeso; razón por lo cual no puede moverse de su hogar. Observando, entonces, el mundo a través de la ventana de su pequeña sala; lugar donde espía a sus vecinos (en los que resaltan una mujer muy bella y esbelta, un rockero urbano y una pareja recién casada que tienen de mascota un tejón) donde se ha ido creando un universo paralelo e irreal de historias imaginarias que anota en una lista de actividades que rápidamente coloca en blogs y redes sociales a través de la internet. Su vida, entonces, parece amenamente moderna hasta que un día, sus vecinos de enfrente –conocidos jóvenes vendedores de autopartes piratas– parecen haber saltado la barrera del hurto y cometido un crimen mayor donde la sangre es el factor más relevante. De la mano de su abuela (una mujer mayor y con deficiencias en los huesos), un agente de tránsito (absolutamente nada corrupto) y por supuesto las redes sociales, seremos testigos de si los culpables son llevados ante la justicia o ellos son los que toman las riendas de esta trepidante trama de suspenso.

Dirige: Fernando Eimbcke


Raging Bull (Toro Silvestre)

De la original de Martin Scorsese, esta analogía mexicana de la trama estadounidense llevada a la pantalla a principios de los 80s sobre un boxeador venido a menos, se desarrolla a través de un guión escrito en base a muchas historias (trágicas en su mayoría) de grandes leyendas del pugilismo nacional: Raúl –“El Ratón”– Macias, José Ángel –“­Mantequilla”– Nápoles, Humberto –“La Chiquita”­– Gonzáles, Rúben –“El Puas”– Olivares y el más que reconocido Julio Cesar Chávez. Tratando pues, de seguir la base de la historia original, en ésta ocasión nuestro personaje central se encontrará habitando en una famosa ciudad del bajío a mediados de la década de los 80s. Desde ahí, retratando sus primeros años de paupérrima infancia, lo veremos crecer poco a poco junto a su primo a través de la vida del ring y los golpes, conquistando no sólo su hábitat local, sino al país entero. No obstante, su arrogancia y la vida “secreta” de su primo le tendrán retos más difíciles que enfrentar debido a la falta de paga de impuestos y ciertos nexos con crímenes en los que lo han involucrado sin que él se diera cuenta. Así, pues, tratando de sacar adelante su carrera; luchando a su vez en contra de las falsas acusaciones de la policía y el fisco, es que sabremos si su vida continúa brillando o simplemente queda míseramente como un recuerdo más de los nostálgicos brillos deportivos del país.

Dirige: Jorge Fons


Chinatown (La Ciudad al final del Alfabeto)

Raúl Almada Guzmán es un detective privado de la ciudad de México que es visitado un día por la señora de Caballos con una misión muy particular: saber si su esposo, el político Caballos, ha sido privado de su libertad o simplemente se encuentra desaparecido por causas de infidelidad con una adolescente. De ésta manera, siguiendo el caso con el profesionalismo que lo caracteriza, el detective Raúl Almada se interna a un mundo donde nada es lo que parece, y que lo llevará hasta los más profundos canales de la corrupción nacional. Descubriendo lo que en realidad se trama dentro de los más internos círculos del poder nacional: la posible venta del petróleo a cierta compañía con nexos en el narcotráfico a favor de hacer crecer cierta playa del pacifico conocida como “Pico de Cristal”. Las cosas se tornan complicadas después de que el caso da un giro de 180 grado al encontrarse el cuerpo sin vida del señor Caballos. Pero, ¿será que realmente sea su cuerpo, o simplemente es una pantomima más de todo el vicio mundano dentro de la política nacional? La película origina fue realizada por Roman Polanski.

Dirige: Luis Estrada


The Color Purple (El Tren Púrpura)

Filmada desde un punto de vista lo más realista posible, está adaptación que resulta ser más una versión libérrima que otra cosa de la película de Steven Spielberg, retrata la vida de una mujer Guatemalteca criada en el estado sureño de Chiapas que encuentra en el amor la mayor de sus pesadillas. Forzada a casarse (debido a un embarazo juvenil) con un joven delincuente, es obligada (por éste) a tomar “El Tren Purpura” –el ferrocarril que cruza a todos los indocumentados sudamericanos y nacionales hasta el norte del país, también conocido como “La Bestia”– con la esperanza de encontrar el sueño norteamericano. Lo que no se imagina, es que su travesía no durará los duros meses que se mencionan en el punto de origen, sino su vida entera; donde las pocas veces que podrá hacerse sentir feliz, será a razón de la música (norteña), la cual se convertirá en su única vía de escape hacía mejores fronteras.

Dirige: María Novaro


Dirty Harry (El Puerco)

El detective policial Kevin Bernal (se pronuncia sin acento, muy a la gringa), es el efectivo más polémico de la unidad. Sus técnicas para la interrogación son por demás rudas y no deja criminal con vida cuando estos se cruzan por su camino. Es más, dentro de la comisaría todos le conocen como “El Puerco”. No obstante, todo el panorama citadino cambia cuando un asesino en serie comienza a matar a hombres y mujeres de la tercera edad, dejando mensajes retadores en las escenas de los crímenes cometidos. Con la opinión mediática en su contra, el jefe del Distrito Federal (también conocido como la Ciudad de México) ha pedido a Kevin Bernal se haga cargo del caso con las incipientes recomendaciones de hacerlo lo más pulcro posible; y no como su fama lo antecede. Siéndole asignado una nueva pareja en su patrullaje, Kevin Bernal ira tomando partida poco a poco dentro de este caso hasta hacerlo de lo más personal. ¿Podrá el asesino escapar de este detective afamado por su rudeza, o será él quién gané la partida? Original de Don Siegel.

Dirige: Alejandro Lozano


The Kid (La Cría)

Este pastiche de imágenes, que resulta más un asunto experimental (entre documental y ficción) sobre un niño vejado, olvidado y abandonado en le valle de Chalco (que es en realidad un caso real), pretende ser un tributo a una de las más grandes películas de Charles Chaplin. La nota real es esta: Un pequeño recién nacido, Mario Alberto (cuyo nombre le fue otorgado gracias a un concurso nacional), fue arrinconado por su madre (aún desparecida) a una vida de soledad y desamparo. No obstante, al día siguiente del suceso es encontrado por un conocido vagabundo del barrio, el cual lo lleva de inmediato a una casa de hogar, la cual al verse por completo llena, se lo cede en un acto de total irresponsabilidad. Al conocerse esto, la industria mexicana no se podía quedar atrás y se puso en marcha con el fin de compaginar como hemos mencionado ya, la ficción con la realidad en la creación de una trama que deja bastante sospechas en cuanto a la veracidad. Más cercano a un reality show, donde hay que decirlo; se ponen a prueba varias fundaciones nacionales, la trama no es más que un seguimiento a la vida de este pobre vagabundo que deberá hacerse cargo de un pequeño infante encontrado, resultado de la vejación de su madre, hasta dar con lo que él decida –al final de cuentas– en la mejor opción para el pleno desarrollo de este pequeño ser que a cada instante se volverá más parte de él mismo, incluyendo escenas mudas y hasta la secuencia del sueño. ¿No se la imagina?, vaya a verla.

Dirige: Jonás Cuarón


The Godfather (El Paisano)

En este remake del clásico universal de Coppola y Puzo, el crimen organizado del país se ha visto envuelto en una guerra interna sin precedentes, lo que lo ha debilitado fuertemente en territorios claves dentro del territorio nacional. Sin embargo, un hombre tiene una solución para que todos los grupos criminales puedan no sólo seguir obteniendo sus ganancias, sino el apoyo (aún más obvio y poderoso) de varios políticos y abogado de México. Este hombre es conocido como “El Paisano”; un hombre maduro y recatado que fue criado en las mejores condiciones en la ciudad de Nueva York, y que ha venido con la firme decisión de que la vida criminalística del país no sólo crezca sino que se manifesté elegante y más sabia que todos los que la atacan. “El Paisano”, pues, junto a su familia, se verán inmersos en un viaje tan peligroso como emocionante en la búsqueda del control y la trascendencia. ¿Logrará que todos los jefes de la mafia se le unan a su plan mediante el uso de la razón y la sapiencia, o bien habrá que tomar las riendas de la organización central a través de la violencia?

Dirige: Roberto Sneider


The Maltese Falcon (El Penacho Maltés)

El famoso Penacho de Moctezuma ha desaparecido del museo de arte de Viena. El anuncio se ha dado y ha tomado por sorpresa a propios y extraños. Por los mismos días, una mujer bella llega hasta las oficinas de una agencia de detectives privados en el puerto de Veracruz con el hecho de buscar a un familiar que, según su declaración, ha huido con un comerciante colombiano en el cual no confía y creé que en realidad sólo le hará daño. Siguiendo la línea del extraordinario clásico de John Huston, el detective que ha tomado el caso en sus manos muere esa misma noche por parte de un sorpresivo y oculto asesino. De esta manera, el entramado por el que se debe sumergir el consecuente detective que ha quedado en la agencia, es un laberinto de chantajes, traiciones y mentiras donde al parecer todo converge en la obtención de una pieza de incalculable valor (El Penacho), que es en realidad asediada por muchas personas más de oscura naturaleza en la ciudad portuaria.

Dirige: Alfonso Arau


The Shining (El Don de Dones)

Situada a mediados de los 90s, ésta versión del aterrorizante filme de Stanley Kubrick, narra como un chofer de camiones con un pasado violento que se ha quedado sin trabajo en medio de una crisis financiera en el país, se ve obligado a tomar un trabajo un tanto peculiar. Cuidar por entero las instalaciones de un balneario ubicado en el parque de Chapultepec durante todo el mes diciembre. Acompañado de su familia, esposa e hija, las cosas en el parque empiezan de la manera más afable posible, pero pronto las cosas empiezan a tornarse un tanto diferentes al ser vistos en el lugar fantasmas que tienen una misión por demás oscura; matar a sus visitantes después de volver loco al padre de familia. ¿Serán capaz de salvarse, mamá e hija, por medio del don nato que tiene la pequeña de comunicarse con el jefe sindical del anterior trabajo de su padre?

Dirige: Rigoberto Castañeda


Touch Of Evil (Comando del Mal)

El joven (y rectísimo) policía Alberto Quijano junto a su bellísima esposa, Ana Paula, se encuentran en plena luna de miel en la ciudad fronteriza de Piedras Negras cuando un coche bomba explota en pleno centro de la ciudad. Siendo testigos del hecho, la pareja es requerida por la ley local para ser interrogados por parte del jefe de la policía del lugar; Omar Homero, quién al parecer ya tiene a un sospechoso a la vista... Pero este posible culpable, al igual que en la original trama de Orson Welles, está siendo condenado por medio de pruebas falsas con el fin de tapar las verdades que se ocultan dentro de la corruptela local. Al dudar un poco de la versión oficial de la investigación, el joven Alberto tomará las riendas del caso en sus manos, explotando la venganza del jefe Omar Homero, quien secuestra a su esposa con fines malévolos. Con el tiempo a cuenta gotas tanto para salvarla como para encontrar las pruebas más firmes que comprueben la verdad de los hechos, Alberto Quijano recibirá ayuda de la forma más insospechada posible; de la mano de un anciano ciego capaz de ver el futuro que se encuentra invalido debido a una lesión que le ocasiono, en el pasado lejano, el ahora jefe de la policía; encontrando así su venganza.

Dirige: Felipe Cazals


Es así, pues, queridos colegas lectores, que termino con esta segunda entrega de la Hipótesis. Esperando que se hayan entretenido tanto como si estuvieran a punto de saborearse estas tramas por demás nacionales… No obstante, debo reiterar nuevamente mi temor a que alguno de ustedes se la crea. Recuerden que todo esto es una simple y franca broma con el único y sencillo fin de obtener una sonrisa dibujada en los labios de todos nosotros. Sobre todo la de ustedes.

Es así, pues, con la promesa –al menos– de una tercera entrega (en la cual ya se trabaja), como damos cerrado este capitulo. Mencionando una vez más, que si todo lo leído parece sacado de la realidad, es por pura fortuna mediática.

PD: Vean más cine nacional.

viernes, 21 de enero de 2011

Biografias del Rockero Desconocido Vol. I

Estimados lectores, o no lectores, da igual. Este día ESTRENAMOS una sección que será recurrente en el presente año, y quizá los consiguientes (sino es que nos aburrimos antes) donde rendimos tributo a un género musical que tantos adeptos tiene: El rock. La sección, pues, intentará retratar la vida de personajes ficticios cuya vida ha circulado alrededor de esta música. Algunos de ellos, en este universo, son afamados (en ciertos sector de la sociedad) y otros tantos tan sólo son entes normales como ustedes o como yo, que quizá nunca veremos nuestros nombres nunca adornar la marquesina de alguna edificación (humilde o de lujo). Son relatos adornados del sazón del rock. Vidas inventadas (pero que caen en cierta parte de realidad) que retratan en inmenso universo de este género. Con el tiempo, obvio, se ira detallando el entramado de un mundo que se sumerge desde el Rock Urbano nacional, hasta las Leyendas más grandes y famosas de un estilo de vida que nos ha ido dejando con los años, placeres insospechados y cicatrices frescas de una guerra que jamás se perderá. He aquí, pues, la nueva sección de este blog: “Biografías del Rockero Desconocido.”


Biografías del

Rockero Desconocido I.


I.- Javier Eduardo Gómez Saldaña (1974 - )

El afamado escritor urbano, autor de novelas como “Las notas escondidas del Parque Hundido” y “ Las Ventanas de la vecindad” nació en la ciudad de México. Educado en el núcleo de una familia de clase media mexicana, y siendo el tercer y último hijo de un ingeniero civil y una ama de casa notablemente adicta a las novelas de cierta televisora nacional (afición por la que obtuvo su onomástico), sus primeras incursiones en el mundo de la música fueron por parte de sus hermanos mayores, Raúl Ricardo (el primogénito) que escuchaba la radio local junto a todos sus éxitos comerciales (Camilo Sesto, Miguel Gallardo y el incipiente nacimiento de una futura estrella: Miguel Bose) y de Armanda Sofía –su hermana más cercana– la cual se inclinaba en esos años por el poco rock en inglés que podía obtener de manera un tanto clandestina en los barrios céntricos de la capital (Rush, Van Halen, Aerosmith y Kiss). No fue sino hasta los primeros años de la década de los 90s; cuando cursaba la preparatoria, que se dio cuenta de su verdadera vocación dentro del mundo de la melomanía. Al asistir a un par de “toquines” (como suele nombrar él en sus columnas) en la sala “Rockotitlan” por invitación de un amigo suyo de la infancia (el legendario guitarrista “Armando Sayago Beltrán”) y presenciar los inicios de bandas como “La Cuca” y “La Lupita” fue que su vida cambio para siempre.

Sin permiso de sus padres (huyendo de su casa posteriormente a la edad de 18 años), Javier Eduardo se alejo de los estudios para dedicarse a asistir a las salas de concierto donde toda una generación de rockeros nacionales germinaron rápidamente. Fue así que junto a bandas como Santa Sabina, Romántico Desliz, Tijuana No y demás de la carpeta de Discos Culebra, su prolífica carrera como critico de la escena del Rock en español nació y se desarrolló. Primeramente redactando crónicas sobre los shows en vivo a los que asistía y posteriormente como censor de la calidad de producciones que salían en el mercado. Sus textos, que comenzaron a hacerse populares en el tianguis cultural del Chopo, no sólo fueron bien recibidos por la audiencia local, sino que en base a éstos, grupos como “Las Castañeda”, “Los Amantes de Lola” y hasta “Los Héroes del Silencio” se auxiliaron para sus incursiones en el mercado nacional. Sus andanzas líricas, pues, han sido parte de diversas revistas; tanto publicaciones independientes como de talle internacional en las que cabe resaltar: “Laberinto”, “Metal-Ico Rock”, “Erre”, “Zumbido” y hasta el semanario cultural del afamado poeta Alberto Castro de León “Tahur”. Sus reseñas de conciertos han sido incluso traducidas al inglés y han formado parte de las otroras prestigiosas paginas de la “Rolling Stone.”

No obstante, siendo Javier Eduardo un narrador nato, su incansable imaginario ha dado más al mundo literario que sus afamadas crónicas musicales (las cuales hoy por hoy ya acaparan más géneros como el Blues y el Jazz; todo de hechura nacional). Su estilo ecléctico y su excelso uso de la primera persona y la metáfora han abordado también la ficción y ha publicado, a la fecha, dos libros de cuentos (“La Botarga” e “Himnos nacionales”) y cinco novelas, siendo su tercera “Las notas escondidas del Parque Hundido” la más exitosa tanto en cifras como en criticas al obtener el premio Herralde de novela en el año 2006.

Amante incansable del rock hecho en México y el Distrito Federal, hay quien dice que Javier Eduardo ha sido, en parte, lo que “Norman Granz” fue para el jazz en las décadas de los 40s y 50s. Un incansable soldado para el bien del género, una inagotable voz que lo ha hecho trascender a otros países sin haber formado parte, jamás, de alguna agrupación musical.

En la actualidad, Javier Eduardo ha mantenido fresca su pluma y su carrera. Dentro de pocas semanas saldrá a la luz su última novela “Callejones sin fronteras”, así como su editorial ha anunciado ya que pronto verá la luz el primer volumen de una obra que compilará su trabajo como cronista y critico, lo que ha sido una refrescante noticia para todos sus adeptos que lo han pedido por años. Esta colección, pues, llevará el nombre de “Bola” y se espera que salga a finales de este año. No obstante, sus proyectos a futuro no sólo permean terrenos conocidos sino que lo llevarán a pisar territorios ajenos a su campo habitual; como lo es el cine. Se ha confirmado ya su participación como guionista de la nueva película de Daniel Gruener “Cofradias” en lo que se espera sea la contraparte nacional del éxito estadounidense “Almost Famous” (Crowe, 2000). Y la música, la que en parte le ha dado tanto, también en está entre sus planes al anunciarse como productor, en conjunto al maravilloso “Misael Hernández” del disco debut de la banda de su hijastro: “Cajún.”

En tiempos presentes, se le puede encontrar en su vivienda en Tlalpan, junto a su esposa, la cual espera el primer hijo de ambos como pareja.

Para quienes no conocen del todo su obra, he aquí un fragmento de su cuento “Somnífero Delirio” que se puede encontrar en su libro “Himnos Nacionales” (Edit. Pachuca):

“…había llegado el momento de cruzar caminos, o palabras; que en ese instante daba casi lo mismo. Me encontraba a un costado de la puerta trasera y mi mano se posaba sobre el seguro como la luna ejerce su fuerza para crear la marea. Sudaba frío como un hielo debe sudar calor. Ella me veía de una manera tan demoníaca como aparatosamente sexual –quizá sea cierto eso de los cartones animados y dentro de su visión yo tenía la figura de su postre favorito, o quizá la de la pajilla de esos martinis que antes había bebido con tan susceptible jolgorio… ¡Por dios!, como decirle, después de tantos años de perseguirla como un sonámbulo aspira a convertirse en aire, que no podía saciarla; no como ella esperaba y quería, no ese día. No ese día. Cómo hacer entrar en razón a la libido (de ambos), cómo hacerle saber que no había contado, yo, con tal pequeño desperfecto al que la doctora Ceballos le daba un periodo de vida no mayor a 15 días. Debo admitir que me vine a menos, me sentía un poco menos que poco hombre mientras mis sentidos auditivos se incrementaban. Su disco en vivo de Dave Matthews junto a Tim Reynolds no ayudaba mucho, así que le dije entonces, entre mis nervios, si podíamos cambiar un poco el estilo y de tajo rompí el encanto de su disco para sintonizar algo ameno en la radio. Después de no encontrar nada más que presuntas programaciones románticas o “lounge” (como odio ese termino) en las estaciones de FM, me pase a la amplitud modulada donde por azares del destino me encontré con el inicio de “Cenit” de “La Castañeda…” y rápidamente nos vimos a los ojos. Algunos se han de imaginar el resto, algunos otros no. Puedo asegurarles a ambos que fue el mejor momento de la noche. ¿Saben lo que es cantar tan desesperadamente amor sobre una canción que se jacta a gritos de un orgasmo? Créanme, créanme que al terminar de escucharla en ese sonido gris monoaural dentro su Valiant rojo ocre, nada podía destrozar la noche. Nos fuimos a mi casa y dormimos como bebes. Nada más y nada menos.”


Grupos Favoritos: “La Castañeda” y “Santa Sabina”

Canciones Favoritas: “Transfusión”, “Miedo” y “El Ombligo De La Luna”

viernes, 14 de enero de 2011

HIPÓTESIS (Pt. 1): Hollywood en México.

Vía Libre.

Advertencia: El siguiente texto es una simple ficción, una broma, un entretenimiento. No vaya a usted creer, estimado lector, que se trata de un texto oficial. Diviértase y adelante. Pase ud.


HIPÓTESIS (Pt. 1): Hollywood en México.

Las 10 Películas de la “Industria” con temáticas Mexicanas.

He leído en días anteriores que la afluencia del público nacional ha decrecido por el cine hecho en nuestras propias tierras –y por nuestra propia gente. Así que me he puesto a debatir intrínsecamente las razones que han llevado a tan lógica consecuencia, cabildeado mentalmente sobre posibles causas y razones. Algunas de mis ideas sobresalieron al comparar nuestro quehacer cinematográfico con el de nuestros bizarros vecinos del norte que al parecer, siempre llevan las de ganar en cuanto a la ganancia comercial. Entonces algunas de mis ideas me llevaron a la fiel creencia de que quizá el fracaso capital de nuestro cine se deba, a buenas, a que los realizadores mexicanos no se les da mucho eso de darle el toque ignominioso a los tópicos de sus cintas (aunque hay de todo en la viña del señor, o mejor dicho de la Virgencita), o bien, como hacen en aquellos territorios, no se nos da mucho eso de creer que cualquier idea que nos llega a la cabeza es buena para hacer una película, o al menos, tenemos la fortuna de no contar con el dinero necesario para ajustarnos a pensar mejor las que parecen sí funcionar. Y esto, claro, aludiendo al cine de calidad internacional en nuestro país, ya que tampoco hay que afirmar aquí que todo lo que hacemos está en vías de canonización. Algunos en realidad ya estamos hartos de ver comedias “románticas” de quinta, “ciencia ficción” de plástico, temáticas dizque “retro2 en cuanto género se deje mangonear, y sobre todo, ver a los de “siempre” siempre, en la llamada pantalla grande.

Así que haciendo uso de la imaginación, la ficción y la corrupción (cacofónicamente hablando) con que se caracteriza la educación “Elbaesteriana” tan de boga en estos últimos sexenios en el país, me he dado a la tarea de armar un mundo de cine grandilocuente –en cuanto a la mercadotecnia se refiere– pero venido a menos en lo que respecta a la calidad. O bien –más bien– un mundo “de arte” no tan distante al actual de estas latitudes. Y es que seamos sinceros, ya todos sabemos aquí que si la cosa parece salida de otro lado (dígase las barras y las estrellas), pues como que sí nos interesa. Así que, para acabar pronto, y con el toque de humor que caracteriza a este humilde servidor, he aquí la lista de las 10 películas con temática mexicana que ha de presentar Hollywood en lo próximos años para por fin dar carpetazo a la conquista de nuestro territorio.


C.F.E.

El presidente de la nación ha determinado que la empresa de su gobierno, responsable de la electricidad nacional, debe cesar labores por los altos niveles de corrupción que hay dentro de ella. Pero, ¿en realidad estos niveles son tan altos como indican las cifras oficiales, o todo es parte de un complot gubernamental para la obtención “maligna” de más capital en pos de una contra-campaña para con los otros partidos que ostentan el poder a pocos años de la sucesión? ¿Cuántas amenazas son las reales y cuantas las mentiras que hay detrás de todo este caso? En este thriller político, pues, muchas son las cuestiones que pueden vislumbrarse a través de una visión global sobre todas las partes inmersas en el conflicto. Desde el gobierno mismo, los partidos políticos externos al poder, el sindicato y sobre todo, la gente que de un día para otro se ha quedado sin el salario necesario para mantener a su familia. Un drama que desnuda los pasillos más poderosos de “Los Pinos”, el “Congreso de la Unión” y las altas esferas del poder nacional.

Dirige, Escribe y Produce: Oliver Stone.

Se rumora que Calderón podría ser protagonizado por Jon Polito.


Burnin'

Los cárteles de las drogas en México están en una guerra abierta tanto en contra del gobierno mexicano como entre si. El ejercito nacional ha asesinado ya a varios de los lideres de los grupos criminales más importantes del país, lo que ha convertido el territorio en un campo de batalla total. Un joven cadete, hijo de mexicanos ilegales en los Estados Unidos (de los cuales no sabe nada desde hace 10 años), se encuentra en la exasperante elección de, o bien seguir sus convicciones patrióticas, o bien las de sumarse a las bandas criminales exportadoras de los estupefacientes a nuestro vecino del norte. Al percatarse que no hay vida tranquila que se asegure en ninguno de los bandos (ya que dentro del ejercito mismo hay muchos del lado de los narcotraficantes), decide emprender una cruzada personal para derrocar todo el sistema de la droga. De la mano de 4 de sus mejores compañeros de academia, y con ayuda de un alto cargo del F.B.I. –cuya personalidad será siempre secreta– hará que el reino del terror y las drogas por fin tengan un fin favorable a las expectativas de vida de los mexicanos.

Dirige: Tony Scott.

Además de su hermano, produce Jerry Bruckheimer. Se contempla que el tema central de la cinta sea compuesto e interpretado por Ricardo Arjona.


Bolaños

La Biopic de “Chespirito” se centra en la infancia ardua y años difíciles de juventud de Roberto Gómez –haciendo hincapié en su etapa de boxeador amaetur– para sobresaltar posteriormente el “arduo” esfuerzo que lo llevó a crear sus personajes más afamados y queridos en America Latina (quizá explicando a la par porque los estadounidenses no nos quieren en sus tierras) a una edad ya madura. Al más puro estilo del género del melodrama, esta película mostrará sin ápice de morbo, el lado oscuro detrás del comediante, las lagrimas gastadas que cubren el rostro del autor de muchas de las carcajadas del mexicano promedio. Sus perdidas familiares y sus cansados esfuerzos por alcanzar la fama. Una trama de época donde también se vislumbrará parte de la historia de la televisión nacional.

Dirige: Ron Howard

Steve Buscemi está casi pactado para el rol protagónico.


A Purple And A Yellow Heart

Este documental promete generar la polémica más grande de los últimos tiempos sobre territorio nacional, ya que recorre todo el sistema fiscal detrás de uno de los eventos anuales más publicitados en los medios del país: el Teletón. Aunque su realización haya sido muy difícil (se encuentra ya en su última etapa de producción) y a pesar de que el director ha manifestado haber recibido en severas ocasiones amenazas de muerte, la industria lo ha apoyado y se pretende que se estrene en poco menos de un año. En la cinta se muestra todo el manejo del capital obtenido, por parte del pueblo (herido, nos dice el realizador), para sanar las cuentas de algunos de los empresarios más importantes del país que cuentan con medios de comunicación, o bien monopolios ocultos bajo el mando de la hipocresía.

Dirige y Produce: Michael Moore

Se están buscando los créditos del famoso “9-9-9-9” para realizar una versión más dramática del tema, pero la empresa “creadora” pide casi la mitad de lo que fue el presupuesto total de la producción.


The Fabulous Story Of The Innocent Hearts Of Sara & June At Juarez

Controversial, y con una secuencia de créditos que promete ser una de las más crudas en los últimos años (por su uso de pietaje documental original de la zona), esta historia se centra en la vida de unas gemelas que se pierden siendo apenas unas recién nacidas en un tiroteo policial, que pasan todos sus años de infancia buscándose una a otra debido al nexo más que poderoso que las une. Protegidas por un grupo dividido ideológicamente de mujeres (unas usan la paz, otras la violencia) que han creado un núcleo social oculto de la ciudad y el gobierno, las niñas encuentran una forma de juntarse cada noche mediante puentes oníricos. Lo que no sabes es que su imaginación es tan poderosa que ésta cambiará la vida de todas aquellas que las han protegido. Uniendo al grupo de mujeres y logrando manifestar el deseo de estas por vivir en tranquilidad y armonía.

Dirige: Terry Gilliam (quien reescribió la mayoría del guión original)

El proyecto inicialmente se le había propuesto a Jean-Pierre Jeunet, que lo descartó por falta de tiempo. Posteriormente fue entregado a Guillermo Del Toro pero fue cesado del cargo sin haberse expuesto las razones.


1985

La historia de lo acontecido el día jueves 19 de Septiembre de 1985 en la Ciudad de México, se divide en tres historias de supervivencia: Una familia de clase media que toma sus vacaciones hospedada en el Hotel Ritz, un enfermero de la Unidad de Centro Médicos y un reportero afamado de la televisión que recorre una de las avenidas principales de la ciudad observando las ruinas que ha dejado el desastre. Con un alto presupuesto y haciendo alarde de la tradición del género de desastre, esta historia intentará enseñarnos a detalle (y un “tantito” exagerado) los horrores que vivieron muchos de los habitantes de la capital, así como sus fuerzas de supervivencia que al final los mantuvieron con vida. Con una gama de efectos especiales de primera calidad, esta cinta se estrenará con cientos de copias en versión Standard así como en Imax 3D.

Dirige: Roland Emmerich

Tanto Bill Pullman como Dennis Quaid están ya confirmados en el proyecto. Aún no se sabe si se realizará el cameo, previsto en el guión original, de la familia de Rockdrigo Gonzáles, aunque se ha asegurado que un par de canciones suyas estarán en la banda sonora.


Black Wind

Aunque en este remake de la fabulosa “Viento Negro” de Servando Gonzáles (1965) –una de las mejores películas en la historia del cine mexicano– se continúa con la trama de un grupo de trabajadores que luchan por colocar las vías del tren en el desierto de Altar (Sonora), las diferencias no se hacen esperar. Los retos que enfrentan los obreros serán tanto más arduos como explícitos. Asimismo, personajes como el “Griego” (junto a sus “damas”) y el “Indio Ulalio” toman mucho más protagonismo que en la trama original. Hasta se rumora (incluso) que habrá avistamientos de Objetos Voladores No Identificados y alguno que otro accidente y/o descubrimiento sobrenatural en pleno desierto para una posible secuela.

Dirige: Matt Reeves

El productor y guionista principal, J.J. Abrams, nunca vio en su totalidad la película. Le fue contada por un directivo de los Estudios Churbusco, por lo que pidió se le hiciera un resumen de 20 minutos con las escenas principales de la película.


L' Mistique

Sumándose al estilo de aquellas afamadas películas de luchadores, como las del otrora héroe nacional: “Santo”, esta película nos narra como “Mistico”, en sus vacaciones de Verano en la riviera maya encuentra un transportador que lo guía a diversos puntos históricos del mundo como Stonehenge, Machu Picchu, Bodh Gaya, Las Islas de Pascua, entre otros. De esta manera, “Mistico” se ve envuelto en el descubrimiento de una cultura extra-terrestre, distante a nuestra galaxia, que planea hipnotizarnos para hacernos sus eternos esclavos. Por lo que ayudado de una bella dama, un científico amigo (egresado de la UNAM) y algunos colegas de profesión, “Místico” emprende la lucha por la conservación de nuestro libre albedrío.

Dirige: Zack Snyder

El productor Joel Silver ha invitado ya a varios luchadores de la WWF y el Consejo Mundial de Lucha Libre, así como a hijos de grandes leyendas y grandes leyendas ya retiradas para realizar apariciones especiales durante toda la película. Se le rendirá un homenaje a “Santo” en los primeros minutos.


Partners

Las aventuras de Sergio Ramos “El Comanche” y Fernando Soto “Mantequilla” serán llevadas a la pantalla grande con las actuaciones de Diego Luna y Gael García. En esta ocasión, los afamados policías que saltaran a la fama en la televisión nacional décadas atrás, se enfrentarán a una banda de secuestradores de estrellas del gremio del espectáculo. El dúo de ingenuos pero efectivos patrulleros se verán envueltos en una comedia de enredos que no dejará locación del sur de la Ciudad de México sin aporte. Después de que la estrella más grande del momento en la nación (aún en secreto) es privada de su libertad, esta dupla de trabajadores de la ley –recién cesada por confundir a unos diplomáticos orientales con unos asaltantes banco– deciden tomar el caso en sus manos hasta sus últimas consecuencias.

Dirige: Brett Ratner

A pesar de los múltiples cameos de estrellas de cierta televisora que co-produce el filme, se rumora que el papel del capitán de policía será interpretado por Mario Almada.


Chicxulub

Después de que unos jóvenes, dedicados al deporte extremo, se pierden en una expedición por los cenotes de Yucatan y descubren un cráter bastante singular en la localidad de Chicxulub, meses posteriores se anuncia al mundo que se ha dado con el lugar exacto donde cayó el meteorito que aniquiló a los dinosaurios. No obstante, científicos del todo mundo, debido al material descubierto, descubren que las conclusiones son tan sorprendentes como peligrosas; se trata nada más y nada menos que de una raza alienígena que desea ser la única especie viva sobre el universo, que al conocer que la vida ya ha evolucionado en nuestro planeta, se ha propuesto hacer de nuevo lo mismo sobre la superficie de este, nuestro mundo. La cuenta regresiva está por terminar para la invasión final. ¿Estaremos preparados para el hecho?

Dirige: Michel Bay

El productor es de nueva cuenta Steven Spielberg y tanto John Cusack como Shia LaBeouf están confirmados como estelares.


Pues sí, es así como concluyó esta pequeña broma ­­–por favor, no vaya alguno de ustedes a creérselo del todo, o bien decidir que son buenas historias como para tratar de realizarlas. Con todo el estilo y el humor que me caracteriza, campo aparte la falta de gallaría. Los datos, lo sé, resultan demasiado obvios, pero ¿qué no es así la lógica de nuestros queridos vecinos? En fin, espero hayan disfrutado algunos de los imaginarios de estas cintas que pronto, muy pronto, estarán en nuestro cines mentales.

PD: Si en algún momento ven o han visto algo parecido, habrá sido una mera coincidencia astral.

Hereafter

REDONDO.

Hereafter

Más Allá de la Vida (Clint Eastwood, 2010)

Aunque al final todo resulté en una confabulación más cercana al amor fraternal que lo que uno pudiese esperar dado el discurso inicial de la trama, no podemos tampoco negarnos al hecho de que Clint Eastwood es el gran heredero del estilo más clásico y puro de aquel Hollywood de Ford, Huston, Curtis, Welles, Zinnemann y demás grandes realizadores. Es un director que piensa en sus actores como una pieza fundamental para la creación del universo a mostrar –y no como meras piezas de orfebrería como tantos otros hacen en estos años– así como por la búsqueda de historias profundas, humanas y sencillas con el fin de darles un tratamiento de lo más pulcro y redondo. Y es quizá, en esto último (honestamente), que en esta su nueva película deja mucho que desear el señor Eastwood. El problema de primera instancia es el guión; se denota claramente en el curso de la historia misma que el libreto no estaba del todo bien cuajado. Las tramas jamás evolucionan a un punto en que uno, como audiencia, realmente necesite ese punto de unión que al final, resulta ser más obligado que deseado. Las necesidades dadas de cada uno de los personajes centrales están medianamente dadas y casi nada o nada bien plantadas para la obtención de una cohesión para con los apremios que los lleva a tomar sus decisiones. Resulta notorio que no es sino hasta tres cuartos de la cinta que uno comienza a explicarse algunas de esas validaciones, pero sin encontrar, repito, la fuerza pertinente como para formar parte de ellas. No obstante, lejos de indicar también –si es que nos ponemos más serios y menos “fans”– que el director no encontró del todo la forma o formula de sacar a flote las carencias de un escrito a leguas (insistiendo) a medio camino de poder llegar a ser “algo” (un guión apresurado, sacada a luz mucho antes de su entera conclusión pues), no podemos ocultar que tiene sus sorpresas y sus momentos memorables. Esto debido a esa herencia ya mencionada con antelación.

El trabajo de dirección actoral es notable y es siempre una escuela ver la mano de este señor detrás de un interprete; ya sea profesional o no, ya sea con una amplia carrera detrás de sus espaldas, o no. Y lo mencionó porque ésta es una de las razones principales, sino la principal, por la que la película se mantiene, porque es esta misma labor la que logra circunstancialmente enmarcar realmente al público en la pantalla, atrapándolo. Porque es esto donde se encuentran los mejores brillos de esta película y es ahí donde no se debe perder detalle.

Sin duda alguna resulta ser una de las película más oscuras y contrastadas, fotográficamente hablando, de la carrera de Clint Eastwood, no así en el contenido; cuyo tema central –que al final se deja, irónicamente morir en pos de un romance “de película” (nada tan impactante como el inicio)– lo exigía. No obstante, podemos decir que se sintió ese antagonismo en el “mood” de la película hasta que, claro, encontró sus propios límites dentro de los estereotipos en los que Eastwood se inmerge para narrar una cerrada y complicada necesidad de fe y creencia por medio de sus dubitativos personajes. De sus ansiosos, hambrientos, urgidos y olvidados personajes. Estereotipos que aunque en efecto supo manejar con buena mando, marcaron el estancamiento de una trama que cae en ligeras pausas innecesarias, y la inverosimilitud dentro de la diégesis pactada en los primeros minutos.

Está bien, quizá no sea la mejor película de esta aún leyenda viva (los Dioses nos lo mantengan vivo y activo muchos años más), pero tiene esa atmosfera que le pertenece ya con un sello difícil de igualar. Esto debido también a su equipo que lo acompaña desde hace años: Tom Stern, Joel Cox, Deborah Hopper y hasta él mismo en el departamento de la música (que también ya se hace sentir desde los primeros segundos). Hereafter termina por ser un pequeño enfrenón –natural– en una carrera tan ágil y creativa como la suya, que ya planea la biopic de John Edgar Hoover. Es una película lenta pero que tampoco desagrada. Subrayo que tiene algunas partes muy sobresalientes pero que no se puede decir que manejen todo el entramado, pues dentro de este también caben muchos elementos bastante predecibles. Es una película, en todo caso, que mantiene atento al espectador y que entretiene en la mayoría de su metraje, el cual, si nos ponemos reacios para concluir, también pudo ser menor.

Hereafter pasa, lamentablemente pues, un tanto inadvertida ante el ultimo estirón de las películas de la temporada. No obtendrá grandes premios, y acaso creo tampoco nominaciones importantes. Pero si nos ponemos a detallar la cartelera actual, resulta ser una de las mejores opciones para acercarnos a un cine real, honesto y de hechura de punta fina. Un cine que se piensa y se inquieta dentro de los estatutos de arte y no vil mercadotecnia.

Más Allá de la Vida de Clint Eastwood

Calificación: 2.5 de 5 (Regular).

Gregg Allman - Low Country Blues

REDONDO.

Gregg Allman - Low Country Blues (2011)

Para comenzar el año con el píe derecho, y aunado a todas esas leyendas (o viejas glorias, depende la visión particular de cada quien) que vieron en los pasados meses la oportunidad perfecta para volver a mostrarse en el mercado –y esto quizá debido a la grisácea mediocridad con que resuena todo lo “masivo” actualmente– la también excelsa carrera de “Gregg Allman” no se quiso quedar atrás y junto a “T Bone Burnett” ha sacado en este primer mes del año, un sobresaliente disco de blueses clásicos con una frescura más que bienvenida. Junto a nombres como los de “Dr. John”, “Doyle Bramhall II”, “Dennis Crouch” y “Jay Bellerose”, pasea de la mano de temas originales de “Buddy Guy”, “B. B. King” y “Muddy Waters” para hacernos ver que tanto él, como el Southern Rock, aún siguen más que vigentes y con la energía con que se hicieron, en conjunto, leyendas.

“Low Country Blues”, pues, resulta ser explícitamente lo que el mismo nombre de la producción conlleva. Un disco con versiones dulces, entretenidas y hasta con humor que no sirven de otra cosas más que para mantener frescas las tardes, y bellas la noches. Un disco de mediana duración, apenas 52 minutos, que no da pie en ninguno de sus tracks para ser revalorizado o quitado de tajo. Una producción redonda que denota la mano de “T Bone Burnett” como productor (como olvidar lo que hizo en el mismo departamento para aquella hermosa banda sonora de “O Brother, Where Art Thou!”) y el talento y bella (cada vez mejor) voz de Gregg Allman (sobra decir de que banda salió, ¿cierto?). Una placa que fue muy anunciada y esperada. Un trabajo cautivo que merece la pena ser escuchado con los oídos más críticos. No se arrepentirán.

Un disco para los amantes del blues y del rock sureño. Para los fanáticos de ese sonido añejado por los años a través de las tristezas de una generación ya perdida, y conservado con recelo por aquella otra que hoy se hace escuchar una vez más (y quizá ya en sus últimas). Si no me creen, he aquí una prueba irrefutable y fehaciente de ello.

TRACK: El disco, como he dicho, no da pie siquiera a adelantar las canciones. Fluye con un ritmo idóneo. Sin embargo, para esta sección me he decidido por poner tres de las canciones con que cuenta este magnifico disco: “Devil Got My Woman” original de “Skip James”, “Please Accept My Love” de “B. B. King” y “Tears, Tears, Tears” de “Amos Milburn”.

Low Country Blues de Gregg Allman

Calificación: 4 de 5 (Excelente).

viernes, 7 de enero de 2011

Notas Irónicas Sobre Un Mundo Mexicanizado (Pt. 1)

Vía Libre.

NOTAS IRONICAS

SOBRE UN MUNDO MEXICANIZADO.


1.- El otro día detallé en una estampa que llevaba pegado un coche en la parte exterior de la cajuela. Esta decía: “El corazón de Dios está conmigo”. ¡Ah que caray!, a mí que me habían enseñado otras cosas en el catecismo.

2.- Me he dado cuenta que la publicidad conlleva a que uno se sienta insignificante. A medio día en un parque solitario, me senté en una de sus bellas bancas y por encima de los árboles me encontré con un espectacular que decía: “Más de 10,000 personas han leído este letrero.” No tuve de otra que irme sintiéndome menos a cada segundo.

3.- Tenía un amigo que nos narraba consecutivamente la siguiente historia: “Mi madre, queridos hermanos (de nocturnos quehaceres), siempre me anda jodiendo con eso de sentar cabeza. Pero yo no soy ningún tonto, estimados colegas, no… Yo soy una persona harto ingeniosa. Así que cuando me lo dice de manera enérgica, no tengo de otra que acomodarme gustosamente en el sofá y colocarme un cojín entre cuello y cerebelo para que no me vaya a desnucar.” Pobre de mi amigo, murió hace poco en un terremoto. Podemos decir que se le vino el mundo encima.

4.- Era básicamente leche cortada con azúcar, pero él le llamaba Atole. Era un Don nadie pero todos le decíamos Chef. Usaba ese sombrerito.

5.- Una de mis primeras decepciones al empezar a tener uso de razón fue el percatarme que envejecería con los años. Que calamidad, hubiera preferido ser anciano desde pequeño. Así nunca habría atenido decepciones.

6.- Dios sabe que no debí ser poderoso, o bien con sobresalientes influencias en las altas esferas sociales y políticas. De haber sido así ya habría encarcelado a todos mis enemigos y matado a todos mis mejores vecinos y colegas, y a estas alturas ya estaría solo. Dios sabe que soy un mexicano sensato. ¿Qué otra cosa más que la pobreza en la nacionalidad podía otorgarme?

7.- Por mi casa hay una publicidad enorme que reza: “La casa de mis sueños está aquí” Y entonces yo me pregunto, ¿quién será aquel con tales sueños de banqueta que viene a restregarnos sus más profundos anhelos?

8.- Me habían hablado mucho de cierto restaurante pero siempre que pasaba por ahí lo veía vacío. La duda me fue creciendo hasta que cierta tarde alcé la mirada y descubrí que tenía un segundo piso; amplió, oscuro, oculto. “Perfecto para una amante” me dije. Entonces comprendí todo.

9.- No es que el fin del mundo vaya a llegar en el 2012. Es sólo que en México habrá elecciones presidenciales.

10.- Que Mediocre el mundo es. Miren que decir eso de que un helado está muy “bueno” por el simple hecho de saber a lo que debe.

11.- El año que entra me uniré a una secta china. Así no tendré reparos anímicos al negarles mis centavos a todos esos buenos para nada que se la pasan pidiendo dinero en año nuevo. Son una plaga de flojos andantes, mejor que se pongan a trabajar. ¿Alguien les ha dicho que así también se gana el sustento?

12.- Al querido abuelo de un amigo le dio por pregonar eso de “Sólo lo voy a decir una vez…” en sus años de senectud. Cuanta razón tenía, murió a los pocos días.

13.- Me gusta mucho eso del bolero aquel: “Soy tan pobre, qué otra cosa puedo dar…” Imagino que con las regalías, el autor pudo volver y cambiarle la letra a la canción. Eso si es que fue inteligente.

14.- Siempre he creído que “J.”, el encargado de la cocina de cierto tugurio nocturno la ciudad, se encontrará con el hecho de que es 10 centímetros más pequeño el día que se digne bañar.

15.- Lo he decidido, dejaré de lado mi profesión y armare una banda de rock pretencioso y banal, pero con un poco de humor. La llamare “Andrés Calamardo”

16.- Era tan guapo que necesitaba que la tecnología Blu Ray llegase a los espejos.

17.- ¿Será muy cruel si cambiamos eso de “Yo, caminare entre las piedras hasta sentir el temblor”, por tumor? (Fanáticos no se alebresten, es sólo un poco de humor negro y mordaz. Al señor se le respeta.)

18.- Era un hombre que no desperdiciaba nada. Su vajilla era de platos desechables.

19.- Siempre he sido muy sigiloso al andar. ¿No será que mi destino sea el hurto?

20.- Voy a ser sincero y decir que estoy cansado. Así que dejare de escribir en este preciso instan

viernes, 31 de diciembre de 2010

Los Discos del 2010

REDONDO.


Los Sonidos del 2010.

Pues bien, un año más se da abasto y decide abandonarnos antes de esa patética añoranza de espera populachera del fin del mundo en el 2012 –cada vez más cerca, obvio (que si bien nos ponemos reacios ante las ataduras del conocimiento en pleno, ya tiene rato de haberse cumplido)– y que lejos de las ataduras fatídicas de todos los ciclos (sobre todo las políticas y policíacas) nos dio un buen abrazo tonal de buen talle; le arremangó la comisura del ingenio a ciertas viejas glorias –algunas otras no tanto pero que tan sólo bastará esperar un poco a que el implacable tiempo haga su labor– y los embarcó en una aventura musical donde la mayoría salió bastante bien librado. Entendamos que quizá no sean, éstas (sus entregas del año que agoniza), las mejor piezas de su carrera, claro, pero habrá que agradecerles su madurez y su aún encanto. Este año, pues, muchas de esas leyendas que nos regocijaron con sus nuevas producciones nos han dejado un buen sabor de boca. Al menos a mí, sí, que quizá no sea uno de menta (fresco) o de tequila (alocado y mareador), supongo, pero que tampoco fue uno de tabaco mojado (añejo, arcaico e inservible).

Así que, tomando distancia de todos aquellos que celebraron con falsa gallardía la salida de varias producciones que suenan a lo mismo que la boga tonal actual tiene por ofrecer como el de “Brandon Flowers” o el de “Kings Of Leon” (que sí, están coquetos y entretenidos para el levantamiento de ánimo o como fondo del ejercicio matutino) me centro, personalmente ­–muy personalmente que quede claro (porque ya en estos años el carácter de la juventud es bastante frágil y las susceptibilidades están en oferta en la tienda de la mediocridad)– en los álbumes que quizá no sean los mejores pero que en efecto me hicieron pasar un buen rato en la comodidad del sillón, o bien me hicieron creen que el mundo, mientras en mis audífonos sonaban, era en realidad mi hogar. Un hogar al que se le podría tender la mano con una sonrisa en la boca.

En orden alfabético, pues, y sin ventaja alguna; sean compilaciones, tributos u originales, helos aquí:


Brian Eno: “Small Craft On A Milk Sea”

Muchos prefieren al Eno productor (que entre otras cosas diseñó el sonido que hiciera famoso a U2 y que ha estado detrás de éxitos de bandas que van desde “The Talking Heads” hasta “Coldplay”) que al Eno músico. La razón es quizá porque dentro sus pormenores más internos, su mundo musical gira más lento. El Eno músico nos ha tenido acostumbrado más a un sonido que algunos describirían como “Ambient” pero que creo, personalmente, va más allá. Sus colaboraciones con Fripp, por ejemplo, no crearon únicamente esos ambientes obligados en el juego del género, sino que (y dejándome alzar el vuelo en la descripción) han rozado hasta las más oscuras pesadillas. Está bien, sí, el Eno músico no es tan fácil de escuchar, es monótono, largo y hasta un poco cansado para el oído común, pero genera situaciones muy inspiradoras. Al menos así lo siento enlo personal. Para este su nuevo álbum, yo creí honestamente que continuaría bajo la misma carretera; con temas a la usanza de “Music For The Airports” quizá, pero cual fue mi sorpresa que dentro de todo el listado de canciones, el mismísimo Eno nos trae a colación algunas piezas un tanto más salvajes, movidas y con acercamientos cercanos a lo electrónico. Lo disfruté bastante, me llevó (como todos sus discos) a parajes insospechados con texturas y sensibilidades más que disimilares. En ocasiones me encontré relajado en la arena que bien se muestra en la portada para posteriormente hallarme perseguido por sombras mórbidas de las cuales no había escapatoria.

TRACK: Es difícil escoger una canción en un disco de Eno ya que todo el disco es en si una sola pieza, pero en esta ocasión me quedo con “Bone Jump” Recuerda a series de televisión ochentenas y a ese estilo de teclados que hicieran grandes a varias bandas de progresivo en los 70s.


Bruce Springsteen: “The Promise”

En 1978, Bruce Springsteen junto a su ya legendaria banda (La E Street Band) apenas era un joven rockero que veía como el mundo se le arrodillaba con la mirada agachada para escuchar y recitar cual oración su lírica urbana y obrera. Entonces, claro, como a muchos otros tantos les ha suscitado, tuvo esa crisis de identidad donde creía que la industria lo agobiaba para mal (lo comía lentamente, pues) y se fue a encerrar a un estudio de grabación para encontrar esa dura mezcla de madurez, sencillez y franqueza. Durante meses, la historia lo cuenta así al menos, compuso muchas canciones que al final dieron como resultado uno de sus discos más renombrados “Darkness On The Edge Of Town.” Pues bien, 32 años después de la salida de tal gustado disco, un documental sale a la luz sobre esas sesiones de estudio ahora casi legendarias. Pero como ya sabemos, y nos debíamos de imaginar, la cosa no se podía quedar así, claro. Por tanto, aprovechando el evento, la empresa discográfica del “Jefe” (quizá al final la industria si absorbió en parte al bueno del “Boss”) hizo su agosto con el hecho de lanzar al mercado un disco triple que contenía entre otras cosas, el disco original remasterizado y otro con 22 canciones inéditas (al menos en grabación de estudio) que se habían quedado enlatadas desde aquel año. De estos hechos no se puede esperar más que la nostalgia y el agrado de por fin contar con algunas melodías en estas versiones, que no existían del todo.

TRACK: Aunque siempre he sido un gustoso, díganme cursi, de “Because The Night” y que por fin la obtuve en versión de estudio en esta compilación de olvidos, ésta no fue la melodía que más llamó a mi espíritu Springstiniano, sino “Rendezvous”, una canción con la energía característica de esos años de la banda en todo su conjunto.


Buddy Guy: “Living Proof”

Como bien reza el titulo del disco, este es la prueba máxima del más puro estilo del rock, de sus orígenes y de sus causas. De todas aquellas entrañas que lo hacen posible. Un disco que no rebasa nada sino que haciendo alarde del pasado más negro y azul (en lo que a sangre tonal se refiere), abofetea fuertemente con la energía de uno de los mejores y más honestos y más sensibles guitarristas que hay sobre la orbe hoy en día Con una mano infalible, pues, casi imposible de igualar; nos lleva del oído hacía latitudes sureñas que nos demuestran, de una vez por todas (con todo y un B. B. King invitado en una de las piezas), de donde sacaron los ingleses eso llamado Rock y como es que sonarían todos esos, sus discos de antaño, en la actualidad. Es sin duda alguna, dentro de estos discos que he escogido, y dirigiéndome al fanático real y conocedor de este mundo genérico, el mejor (por mucho), mejor disco del año. Una joya de invaluables proporciones bajo la manta de calidad que nos cubre hoy en día.

TRACK: Es difícil escoger en este caso, pero creo que muchos darán con el primer cluster “74 Years Old” ya que es de una fuerza imparable y se denota a primeras notas, el llamado del humor en el Blues de este señor.


California Guitar Trio: “Andromeda”

Los ahijados de “Robert Fripp” volvieron este año con un disco de piezas 100% originales (siendo esta la primera vez que lo hacen) junto a su remarcado estilo que ha sido ya vanagloriado por muchos (enviado al espacio en el transbordador Endevour, por ejemplo) y escuchado por tantos más sin siquiera saber a ciencia cierta de su existencia.Y es que algunas de las piezas de este trío han sido utilizadas en muchos documentales de la NASA y demás… No obstante, lejos de caracterizarse en este caso por ser mero un fondo ambiental, sus piezas –en una lectura ajena e individual– nos complacen siempre con un virtuosismo que jamás ha podido ensombrecerse en juicio. Esta producción actual, pues, no es la de un disco que se aleje mucho de lo que ya nos tienen acostumbrados. Sus melodías rondan por ese laberinto habitual de notas y estructuras “Crimsonianas” con ciertos tintes españolizados (como “novedad”) en varios de sus temas. Es un álbum más del imprescindible sonido de esta maravillosa banda. Y si algunos de ustedes, estimados lectores, aprecian tanto como yo el trabajo de “Rodrigo y Gabriela”, ese dúo fantástico de guitarras mexicanas, no estarán faltos de escuchar algunas de sus más claras influencias.

TRACK: Debo admitir que siempre soy de los que se inclinan por las piezas más acomodadas en la nostalgia. Soy un bucólico por excelencia, que se le va a hacer. Por esa misma razón es que en esta ocasión diré que el tema a seguir es “Turn Of The Tide”.


David Sylvian: “Sleepwalkers”

No se trata más que de una recopilación (más) de uno de los músico de progresivo más sobrevalorados de los últimos años… No es que no me guste el Sr. Sylvian (algunos de sus discos en vivo con Fripp me agradan de sobremanera) pero resulta un poco ya cansino el hecho de encontrarnos una vez más con otro compilado de sus obras. Si bien se la pasa haciendo discos muy continuamente (ya sea con su nombre de solista o con el de su banda “Nine Horses”, o en algún proyecto ajeno) también resulta que en ocasiones ya sabemos lo que nos tiene preparado incluso antes de que salga al mercado. Si bien hemos colocado aquí este disco, es para aquellos que desconocen las últimas cosas que se las ha pasado tramando junto a algunas viejas glorias de su carrera. Resulta no ser tan del agravio la selección y es una mediana forma de conocerlo y reconocerlo.

TRACK: Cuando escuché por primera vez está canción me re-encontré con el Sr. Sylvian. En está ocasión la seleccioné por esa misma razón, porque después de haber desaparecido de mis arcas por un tiempo, me recordó lo acomodado (en su estilo) que puede ser este señor. “Wonderful World” es la elegida.


Elton John & Leon Russell: “The Union”

Muy pocos sabrán o se han de imaginar, sobre todo las nuevas generaciones, que alguna vez Sir Elton John fue un rockero de primera categoría, que algunos de sus primeros discos –aún hoy por hoy– están catalogados como esenciales en la historia del género y que sus letras eran bastante estables. Esto claro, gracias a Bernie Taupin quien era el que las escribía en una especie de confabulación bipolar (música – letra) que nos dio verdaderos clásicos. La historia restante nos la imaginamos todos, Sir Elton conoció un poco el otro lado de la moneda (él que si vale en las tiendas) y se nos unió a la fuerzas oscuras. Pasaron, pues, algunos cuantos lustros (para que no suene tan feo) para que Sir Elton nos demostrará que aún tenía rezagos de aquel viejo rockero. La espera valió la pena. Para esta ocasión, que es obviamente de la que hablamos, se le arrejuntó a otra vieja gloria que también como que, vamos ponerlo así, necesitaba un pequeño empujoncito en su carrera, Leon Russell (leyenda en el country y folk rock) y juntos realizaron un disco que en verdad sorprendió a propios y a extraños (con las incipientes criticas de los cerrados, claro). Hasta el mismísimo Bernie Taupin se dio la oportunidad de ayudar con la letra de uno de los temas. ¿Quién dice que el tiempo no cura todo? Si eso de ver para creer es cierto, en esta ocasión, escuchar es revivir.

TRACK: Hay muchos temas aquí que me recuerdan al buen Elton, así como el estilo claro de Leon Russell. Es un disco muy balanceado pero debo sentarme aquí a decir que la canción que más disfruté, por obvias razones (y sólo los que me conocen más lo entenderán) fue “Gone To Shiloh”.


Elvis Costello: “National Ransom”

Debo decir que soy un ferviente admirador de Elvis Costello, un Elvis más en la historia del rock para mi. Debo indicar también que lo conocí tarde y de la manera más común; enganchándome a él con “Alison”, esa canción que aún resuena en alguna parte de mi ser cuando le parten a uno el corazón. Pero alejado de las ya acostumbradas quejas sentimentales, la historia formalizó mi agrado sobre él, investigando sobre su carrera y escuchando esa polifónica forma de llevar su personal estilo a todos lados. Es tan claro como cristalino: género que roza lo hace suyo, lo torna hacía ese su peculiar sonido y en ocasiones, cuando no quiere ir más lejos, regresa a sus raíces y nos recuerda porque nos quedamos con él y esa particular voz con la que cuenta. Y es en esta su ultima entrega que hace alarde de sus inicios (quizá mis Costello favorito), aunque un poco más evolucionados, claro, llevándonos de la mano hacía varios pasajes de película añeja y fantasía avinagrada.

TRACK: El disco me envolvió de principio a fin pero fue casi al final que me hizo voltear a mirarlo con unos ojos endemoniados de cariño en el gusto del paladar. Una pieza clásica al puro estilo de Elvis Costello: “All These Strangers”.


Eric Clapton: “Clapton”

Mi buen y estimado colega de género, “El Mario” (así, a secas) me dijo alguna vez una de esas verdades que uno en ocasiones se niega por querer ser, o aparentar ser, una mejor persona, pero que cuando las escuchamos no tenemos de otra que aceptarlas debido a que la afirmación es tan contundente –en toda la extensión de la palabra– que no tenemos de otra que abochórnanos de nosotros mismos. En aquella ocasión, cerveza en mano, claro, “El Mario” y yo concordamos en que no éramos muy fanáticos del famoso “Mano Lenta”, que la mayoría de sus discos no daban mucho el “ancho” como se dice vulgarmente, y que en realidad (y esa fue la verdad que aceptamos bajo sus alegatos) no había empezado a hacer buenos discos (como solista) hasta que se murió su hijo y dejó las drogas. Ya varios han sido los discos, pues, después de aquella tragedia familiar que a nadie se le desea, que el buen Clapton nos ha regalado con una tesitura de alcurnia. ¿El último?, este homónimo que engalana el apellido artístico que lo ha vuelto famoso. Un disco que en sus propias palabras, colecciona melodías que oía de niño. Un disco que refresca grande clásicos del jazz, blues y demás géneros de antaño con una elegancia que, debo decir, me sorprendió de muy buena manera. Un disco exquisito y sobrio que nos da muestra de una alta madurez por parte suya. Digno de llevar ese apellido ya legendario.

TRACK: Cabe mencionar que muchas de las canciones con las que cuenta el disco son muy queridas y cercanas a mi persona, pero debo quedarme con “Diamonds”. Me dió tanto gusto escucharla que fue una elección un tanto obvia.


Eric Johnson: “Up Close”

Uno de esos guitarristas que nos demuestran con entusiamos que no pueden ser muchos los que en realidad llegan a las altas esferas de la representación de un instrumento con tanta popularidad en un género como el rock, se dio a la tarea de traernos su nueva placa. Un disco que viaja por las amplías influencias que han marcado la carrera del otrora músico del G3. Un viaje por diferentes estilos donde se nos embarca amenamente por lugares tan comunes como el folk, el country, el blues y lo atmosférico con un estilo que cautivo a bastantes seguidores cuando se presento a lado de gente como “Satriani” y “Vai”. Un disco que termina por tener su sello particular en los dedos, técnica y cuerdas de Eric Johnson, uno de los guitarristas más respetados desde hace ya varios años. Un trabajo que escuchar y disfrutar en una tarde de sobriedad.

TRACK: Sin duda alguna, un tributo al grande de “Stevie Ray” Un tema que sin falta, resalta por todo el disco como una muy bella pieza. “Texas”.


Herbie Hancock: “The Imagine Project”

El año se prestaba, claro, para hacerle homenajes al por mayor a John Lennon. Se cumplían dos décadas en que un regordete de bajo perfil hacía realidad los deseos de algunos políticos con sensibilidades de gallina. Así que, ¿por qué no?, en la siempre alti-baja carrera de Herbie Hancock (excelente pianista de jazz, eso sí) debía de existir una marca para el prolífico activista social (que al parecer la historia lo enmarcará más en ello que como músico). Entonces, obvio, el también polifacético músico de fusion se embarcó en un proyecto que al principio tuvo su dudas (para mi) pero que al final dejó un agradable sabor de boca. Una vez más, sumando talentos externos, el otrora tecladista de “Miles Davis” juntó a gente de alta calidad mercantil, pero también musical en diversos géneros, para rendirle tributos no sólo a Lennon sino a varios compositores populares de las últimas décadas. Dylan, Peter Gabriel y demás son covereados en un disco que en realidad levanta (y eso que hasta “Juanes” interpreta una canción). Un disco que a pesar de las dubitativas razones para elegirlo, me mantuvo despierto y cantando algunas de esas canciones que llevó desde hace años en el corazón.

TRACK: No hubo de otra, amo esta canción y la versión era muy ad hoc. “The Times They Are A' Changin” se llevó el premio.


Hildur Guðnadóttir: “Mount A”

Un chelista como Hildur Guðnadóttir merece respeto por llevar la voz principal de su instrumento por sobre todas sus composiciones en una época en la que el minimalismo neo-clásico se ha caracterizado más por las notas del piano. Está claro que no es lo más fácil de escuchar, dicho timbre siempre nos ha aparecido en muchas grabaciones como un mero fondo pero que en el trabajo de este músico de corte mucho más académico se abre a la oportunidad excelsa, creo yo, de ser reconocido y formar parte de una vocalización muy bella, profunda y un tanto oscura y singular a la vez. Hildur Guðnadóttir, pues, hay que aceptar también, es uno de los tantos músicos de su generación que se han vuelto populares por un sonido muy cinematográfico pero que vale la pena escucharlo muy de cerca por las atmósferas que genera. Para los amantes de su instrumento debe ser una obligación (al menos como critica), y si este disco (que es un relanzamiento de su primera producción realizada originalmente en el 2006) está en ésta lista –la mía– es porque realmente vale la pena darle un visto a esos aires de minimalismo e incordura con los establecido en la actualidad. Es una oportunidad ligera de salir del trasfondo común.

TRACK: Monótono y ambiental, ligero pero oscuro. Una línea que sigue su origen y casi no decae, pero “You” merodeó dentro de mis oídos por varios días.


Jeff Beck: “Emotion And Conmotion”

Como siempre, el maravilloso y no tan afamado –lamentablemente– guitarrista blanco, nos dio una muestra de evolución. Nos enseñó nuevamente lo que es dar un paso adelante en la carrera de un músico que siempre ve hacía adelante. Y como nos ha tenido acostumbrado ya durante su entera discografía, nos ha mostrado la vanguardia en su instrumento. Ha tomado el blues y lo ha llevado a vértices poco convencionales, ha tomado clásicos de la filmografía más querida y les ha dado nuevos brios, ha tomado trozos de óperas que se convirtieron en populares en los últimos años por “reality shows” y los ha tornado interesantemente modernos. No ha generado expectativas, ha creado su propio mundo y lo ha conservado. Esta producción última de estudio lo demuestra minuto a minuto, no hay más que decir. Sin pierde. Es así de firme esta critica y declaración.

TRACK: Original de “Dario Marianelli”, y compuesta para la banda sonora de “Atonement” de “Joe Wright”, esta pieza sirve de fondo para aquella hermosa escena, filmada en plano secuencia, donde uno de los personajes principales vive la experiencia del ejercito francés en la playa de Dunkirk en la segunda guerra mundial. Una versión muy apegada a la belleza de la original, obviamente “Elegy For Dinkirk”.


Jeff Beck: “Live And Exclusive From The Grammy Museum”

Jeff Beck es el único en mi lista en aparecer dos veces este año, esto debido a que el disco en directo que he colocado en esta ocasión es digno de ser degustado por lo oídos más finos del rockero experto. Proviene de la gala del Grammy (como bien su titulo lo resume) y es de una elegancia tan alta como uno se puede imaginar después de haber escuchado alguna vez a este hombre que toma la guitarra no como un auxiliar de su música sino como una extensión más de su cuerpo. Blues & Jazz se dan paso, pues, en un estilo sazonado con sensibilidad musical de la más alta alcurnia. Una belleza en cada una de sus piezas.

TRACK: No hay de otra que revalorizar ese clásico que trajera de nueva cuenta a la orbita comercial a “Rod Stewart” y al mismo Jeff Beck en los ochentas, un cover original del “Curtis Mayfield & The Impressions” “People Get Ready”.


Jimmie Vaughan: “Plays Blues, Ballads & Favorites”

Nunca tuvo a ciencia cierta el talento de su hermano, el grandioso Stevie Ray, pero tampoco vivió nunca bajo su sombra. Se hizo un nombre en el mismo genero bajo un estilo más calmo y dulce, siguió su carrera después del más que lamentable fallecimiento de su co-sanguíneo y este año nos demostró porque debe seguir en la mira, al menos cautiva, de muchos de aquellos gustosos de un blues pulcro y divertido. Bajo el cobijo de algunas piezas afamadas en décadas anteriores nos relata con un sonido ameno una etapa que ya ha quedado atrás. Excelente elección para los nostálgicos de hueso colorado. Ideal para mover un poco los pies y cerrar los ojos para encontrarnos en un salón de baile de los años 50s moviendo las caderas con un fleco alto en el pelo y las ganas de devorarse al mundo.

TRACK: No hay duda que todo el disco te mantiene con una sonrisa de oreja a oreja. Una felicidad tan amena como honesta. Esta vez me inclino por “I Miss You So”. Excelente melodía de antaño.


John McLaughlin (And The 4th Dimension): “To The One”

No creo que exista alguien que no se incliné ante la maestría de John McLaughlin detrás de las seis cuerdas –aunque claro está que nunca falta el vástago enfermizo e ignaro que no sabe ni quien es pero que se cree guitarrista, en fin… Mucho de la herencia del rock más rebelde y progresista de las últimas décadas es parte de su legado. Para muchos eso sería suficiente para darse un merecido descanso o bien una jubilación, no obstante, el fantástico guitarrista inglés se mantiene fresco y haciendo música. Esta vez con “The 4th Dimension”, una célula de virtuosos en sus instrumentos que le siguen la pista al encanto musical del mejor McLaughlin. Una prueba del “Fusion” más refinado que se pueda escuchar hoy en día. Un jazz sobrio y alentador que no deja de hacer sentir su fuerza y su belleza. Una esbelta evolución que va de la tranquilidad de un paisaje en el ocaso a la potencia de un martillo. Una excelsa combinación de agresividad y pureza. Un requisito para todos aquellos que sientan en las venas este instrumento.

TRACK: Aunque sea un disco redondo, sin borde por donde tomarlo a mal, me quedo con “Discovery”, primer corte del disco. Y es que desde el primer riff uno no puede despegarse de este fabulosos álbum.


Keith Richards: “Vintage Vinos”

Muchos tomaron este año como el tiempo de la remembranza, de la compilación, del legado. Uno de ellos fue el legendario y cuasi esqueleto de Keith Richards (el guitarrista famoso de los “Rolling Stones”; y esto sólo por si aún no daban), que se dio a la tarea de recopilar lo mejorcito de su escasa discografía como solista (apenas dos discos de estudio y uno en vivo). Así que si alguno de los aquí presentes par de ojos que leen esta reseña no conocen mucho lo que este hombre tiene por ofrecer lejos de su legendaria agrupación musical, este es el disco a seguir. La compilación no es tan mala y en realidad es más barato y fácil conseguirla que los tres discos por solitario. Además, como ya se imaginarán, contiene una canción nueva que no había salido con antelación. O eso nos dicen.

TRACK: No hay vuelta atrás, debemos escoger el número inédito del disco, “Hurricane”, un tema breve (apenas de 1:30) que no da tiempo a mucha critica y que por ende se vuelve bastante confortable.


Lee Ritenour: “6 Strings Theory”

No es tanto en si un disco de Lee Ritenour, una leyenda en la guitarra del Jazz Fusion, sino una elección de guitarristas echa por él con el fin de entender el mundo de este instrumento en la actualidad. Una compilación de grandes ejecutantes en diversos estilos (rock, hard rock, blues, jazz, clásico) que re-grabaron bajo su supervisión algunos de sus temas más gustados, o bien algunos con los que denotaban el porque habían sido parte de los elegidos. Obviamente el mismo Lee Ritenour forma parte de las batallas (o duetos) que se llevan a cabo en el transcurrir del álbum. “Taj Mahal”, “John Scofield”, “Robert Cray”, “Steve Lukather”, “George Benson”, “Andy McKee”, “Mike Stern”, “Guthrie Govan” y “Shon Boublil” son algunos de los seleccionados para presentar el sonido de la guitarra actual. Un disco preciso para los amantes de las cuerdas. Esencial para comprender los alcances y las purezas de un instrumento tan popular que dicta modas dentro de géneros tan masivos como el gusto por el instrumento en si.

TRACK: Obviamente aquí habrá quien elija el género de su predilección. En lo personal yo me enganche con mucho temas, pero debo asimilar que mi mayor sorpresa (para bien) fue esa versión que hiciera retumbar en mis oídos “Joe Bonamassa” & “Robert Cray” del clásico contemporáneo que hiciera popular “Tracy Chapman” “Give Me One Reason”.


Leoard Cohen: “Songs From The Road”

Al parecer el Sr. Cohen aún no se recupera del desfalco que le hiciera su ex-manager mientras él tomaba sus espirituales vacaciones zen. Así que no importando que hace un año nos sacará unos buenos pesos del bolsillo con su maravilloso (eso sí) “Live In London” con DVD y toda la cosa, este año hizo recaer de nuevo nuestra economía con otro disco en vivo de la misma gira que pero ahora con canciones seleccionadas en diversas ciudades donde piso tierra. Como siempre, las cosas resultaron en un más que agradable relato de aquellos afortunados que pudieron verlo en directo después de casi 20 años de ausencia sobre los escenarios. Y no me importa que varios peniques me falten, en realidad poco me hace cosquillas. Cuando alguien como él toma el micrófono es una deleite escuchar su poesía. Sí, quizá no sea una producción tan bien diseñada como la anteriormente citada. Quizá no haya tantos arreglos que tanto nos deleitaron en la producción pasada (realizada ex profeso). Pero este disco remarca el verdadero devenir de una gira que sentimos –los fanáticos– como histórica. Y saber que estuve a nada de poder verlo. Para corajes sólo me quedo este disco.

TRACK: Pocas veces encontrada en directo. Una de mis canciones predilectas del maestro Cohen. “That Don't Make It Junk”. Una muy agradable melodíaa que escuchar cuando uno tiene la copa de vino sobre las manos.


Los Lobos: “Tin Can Trust”

Siempre es un deleite y un jolgorio (creo que el termino es más que correcto en esta ocasión) escuchar a Los Lobos. La primera gran banda “chicana” de la historia ha manifestado con el paso de sus años en la industria, el poder de hacer suyos cualquier estilo que rocé la cultura latina y/o americana. Ya sea bolero, son, ranchero, cumbia, salsa y sin dejar de paso el blues y el rock and roll, estos caninos “feroces y salvajes” (musicalmente hablando) siempre le abren paso al baile y el buen humor; un entretenimiento de los más sano y nunca ajeno de una excelsa calidad. Para este año, pues, nos obsequiaron su nueva placa que como podrán indagar en sus memorias, da saltos cuantiosos y amenos a cada track. Una producción fina y sobresaliente que no deja títere con cabeza en cuanto a los géneros por detallar. Una osada mezcla, nuevamente, por parte de estos “paisanos del mundo” que han roto todas las fronteras que se les han impuesto.

TRACK: Aunque la cumbiecita que se echan está muy “guapachosa”, debo hacer hincapié a mis gustos de predilección y me quedo con “Do The Murray”. Ese sonidito añejo le da un toque muy sabroso al zapateado obligado cuando uno la escucha.


Lynryd Skynyrd: “Live For Freedom Hall”

Más adelante podrán leer una descripción mucho más personal y apegada a la visión del “fan” acerca de la banda (ya que es se trata de un tributo), por lo que ahora, que hablo de algo recién salido directamente de sus hombros, debo decir que al obtenerlo lo recibí con un agrado inconmensurable. Enérgico, potente, avasallador y sin comisura alguna para con el defecto, este directo se trata de una grabación de la banda en la gira de su último disco –que dieron a luz el año que entra “God Guns”– donde nos demuestran que no únicamente siguen en la cima del Olimpo del rock sureño como leyendas, sino como los grandes mortales frente a sus seguidores –en el escenario– donde tiene todo y más por ofrecer. Toda la electricidad que se viene a la mente cuando uno oye el nombre de la mítica banda (ave fénix) nos golpea de lleno al ponerlo en el estereo.

TRACK: Debo verme muy básico pero, ¿quién podría negarse a escucharla una vez más? “Free Bird”, como es usual, cierra el disco con un sello tan maravilloso que uno lo vuelve a escuchar desde el inicio.


Max Richter: “Infra”

El compositor y pianista del minimalismo neo-clásico se alejó un poco de sus propias convicciones. Y es que en este su último disco nos ofreció una propuesta un poco distante aunque con cierto bosquejo de sus producciones pasadas. Un disco que acentúa más el “ruido” y la sencillez. Temas de menor duración y con cadencias más largas, temas con un par de nombres y estilos que nos recuerdan siempre a la anterior melodía constantemente y que no nos hacen pensar más que en capitulaciones dentro de la misma composición. Una global; enteramente pensada para la totalidad del disco. Quizá no con la “belleza” de sus otros álbumes pero sí con esa atmosfera que nos hace sentir, sin pensar y dudar, que se trata de una producción donde sus mente se ha visto involucrada.

TRACK: Como he dicho, todo el disco parece basarse en dos temas principales divididos en partes que se van dando entrada uno al otro. Es un disco que no puede ser escuchado y comprendido sino es por completo escuchado. Pero en un ejercicio de des-estructurar las partes, me inclino por “Journey 1”.


Natalie Merchant: “Leave Your Sleep”

Debo agradecer aquí a mi querido amigo Juan Carlos Medrano: http://jmedrano.blogspot.com/: que en cierta ocasión, cuando yo, emocionado estaba por la salida de algunos discos que aquí se han presentado, me saco de la sombra de la aspavienta ignorancia que habían ejercido sobre mi la emoción y la excitación para indicarme muy amablemente que Natalie Merchant (algunos la conocerán más por ser la vocalista de “10,000 Maniacs”) había sacado su nuevo disco. Fue entonces que recordé que la había abandonado un poco (tanto como ella se había alejado del mercado) y que era una de esas voces femeninas que me encantan. Así que hago a bien aquí resumir, parafraseando a mi buen amigo, las palabras que me dijo para correr a buscar y hacerme de este disco que de manera justa, acabo en esta lista. Alejada, como ya he mencionado, por algunos cuantos ciclos de la industria musical –y siendo madre ya (dato para el chisme)– decidió no hacer lo que tantas otras hacen cuando nace el vástago: salir apresurada a realizarle un disco para la cuna, y mejor se dedico a buscar cartas olvidadas en los correos locales de ciertos pueblos estadounidenses. Tomando, entonces, como base dichos textos, escribió las letras de este su último disco. Una producción doble que nos relata, de manera excelsa, los amores y la infancia de otras eras alejadas ya por el implacable tiempo. Y si a esto le sumamos la hermosa voz de esta mujer, creo que el resultado se lo pueden imaginar.

TRACK: Es de suponerse que la lista de canciones es larga y que la calidad abunda. Pero si de tipo de historias a tipo de historias se trata, me quedare con la bella “If No One Ever Marries Me”, pues son los temas que más tocan a mi pluma.


Neil Young: “Le Noise”

Mi querido y tan gustado “abuelito del rock” (y miren que como pasa el tiempo, yo lo sigo desde que era el “Tio” de) nunca descansa y se la pasa haciendo ruido donde le dejen y como lo dejen. Su discografía es tan constante como numerosa y en esta ocasión se nos fue a encerrar al estudio de “Daniel Lanois”, productor de varias leyendas como “Bob Dylan”, “Emmylou Harris”, “Willie Nelson” y “Brian Eno” (sí, el productor mismo siendo producido) con su guitarra bajo el brazo y nada más que eso. Juntos, pues, grabaron al “abuelon” haciendo un desmane eléctrico como el que nos tiene acostumbrado con la peculiaridad de que en esta ocasión nadie lo acompañaba. El disco en su entereza es un soliloquio de energía desmesurada, los 8 tracks con los que cuenta son el bueno de Neil con su guitarra y su voz debatiendo, como siempre, asuntos crónicos de un país en guerra (aunque como algunas excepciones); en ocasiones con la potencia de ese sonido distorsionado que ya lleva su firma, en otras (tan sólo un par de canciones) con la sutileza de su guitarra acústica para recordarnos porque este, también, padre del grunge está en los más altos niveles del cielo del rock. Es quizá uno de los discos menos fáciles de escuchar de su basta colección, pero para aquellos que adoran su sonido fue una gratificante y refrescante sorpresa.

TRACK: Lo admito, a pesar de ser un fan redimido de Neil Young, siempre me han encajado mejor en el corazón su melodías folkies. En esta ocasión le otorgo el honor a “Peaceful Vally Boulevard”.


Ólafur Arnalds: “...And They Have Escaped The Weight Of Darkness”

Después de que “Bjork” mostrará al mundo el sonido, ya casi estereotipo, de Islandia; tomando como estandarte el meloso pero efectivo estilo de “Sigur Ros”, muchos otros se han acercado a la banqueta de la falsa vanguardia que resulto ser el caso y se han mostrado osados ante el mundo. Entre todo ese mundillo de gente, cabe resaltar a Ólafur Arnalds, otrora baterista de metal (sorpresas no deben de caber, los territorios del señor son bastos y todos pueden lavar sus pecados) que se ha hecho ya de un buen número de seguidores para bien (al menos el suyo) que también ha llevado orgullos el nombre de su casi-desconocido país a otras latitudes. Es en esta su nueva aventura musical que nos muestra que el estilo no se le ha ido perdiendo sino que al contrario, se ha encontrado más y más con el ya trillado sonido que resalta al imaginario colectivo cuando a uno le mencionan el nombre de “Sigur Ros”. No obstante, dicho ya todo lo anterior, lo prefiero bastante a la banda ya mundialmente conocida. Y aunque este su nuevo disco resulta ser el más “Sigur Rosiano” de su carrera (hasta en la portada), fue lo suficientemente agradable de escuchar y disfrutar en las tardes amenas.

TRACK: Sigamos con la ironía, sí, pero con la honestidad ante todo. Es cierto, real en todo caso. La canción que más se me quedo impregnada en la cabeza –y la parte interna del estomago– fue la que más se acerca al estilo de “Sigur Ros” en todo el disco, “Hægt, Kemur Ljósið”.


Peter Broderick: “Three Film Score Intakes”

Como miembro de “Efterklang” y también como solista, Peter Broderick se ha encargado de pulir un sonido indie y minimalista que roza muy peligrosamente el ambient. Es uno de esos artistas en boga que mucho usan hoy para musicalizar sus testamentos visuales, sus pesadillas videográficas, o bien algo que les venga en gana y que tenga que ver con imagen y sonido. Si no es así, al menos créanme que muchos lo agarran para inspirarse o sentarse a escribir alguna locura… Así que para no quedarse con la ganas y no dejar a muchos con las mismas, al señor (que es en realidad un jovenazo) se le ocurrió hacer este cortito disco donde trata de ceder, creo yo, parte de sus melodías al ingenio popular del cineasta amateur, o tal vez del cine en general que tan falto está de creatividad por estos días, en fin. Ya sea, como he mencionado que posiblemente sirva para la inspiración, o bien para sonorizar alguna experiencia onírica vuelta realidad, este pequeño extracto del trabajo de Peter Broderick es un buen señuelo para conciliar las más internas fantasías.

TRACK: El disco es breve y conciso, básicamente son tres partes que se originan y vagan sobre el mismo sitio. Me quedare en esta ocasión con la primera. “Part 1” es la elegida.


Peter Gabriel: “Scratch My Back”

La critica lo deshizo, no agrado a muchos de los ansiosos seguidores y las ventas no fueron las esperadas pero yo lo disfruté con ganas. Fue un disco alejado de todo lo que nos había enseñado el señor Gabriel en sus ya casi 30 años de carrera (y vaya que nos ha enseñado ya bastante) donde humildemente agachó la cabeza y rindió tributo a algunos de sus viejos amigos y a ciertos artistas populares de la actualidad (vaya uno a saber por que). Comprendí a bien y a primeras las razones del disgusto que tuvo la mayoría de la gente que paso de largo ante el, pero hay que admitir que se nos advirtió con tiempo sobre el proyecto. Para los que no lo conozcan, el caso fue el siguiente: El señor Peter Gabriel se dedico a grabar una serie de canciones (covers todos) acompañado únicamente de su piano y una sección de cuerdas. El resultado fue lo que se imaginan, un disco tranquilo, sencillo y bello que denota el buen uso de un acompañamiento para melodías de la talla de “Heroes” de “David Bowie” o “Philadelphia” de “Neil Young”. Repito, la critica lo puso muy por debajo de su nivel real. El disco tampoco es una joya perdida en el desierto, claro, pero fue un grato retorno de esta leyenda a los escaparates. Un disco que poner en tiempos difíciles y con lluvia mientras vemos como los años hacen caer lentamente las hojas de nuestros anhelos.

TRACK: Aunque algunas de las piezas me agradaron de sobremanera al ser escuchadas con el timbre de voz de Gabriel (que siempre me ha agradado bastante) me quedo con “Flume”, orignal de “Bon Iver”.


Robert Plant: “Band Of Joy”

Uno de los discos más esperados del año entre los rockeros de antaño fue este y no se quedo nada más como una mera “llamarada de petate” como solía decir mi hermana, sino que se alzó victorioso ante la expectativa; cosa nada fácil de hacer y menos al hablar de un nombre con tal peso sobre la historia. Así que el famoso cantante de aquella otra banda de rock conocida simplemente como “Led Zeppelin” se abrió paso, una vez más, ante un estilo (alejado de sus viejas glorias como miembro de la banda) elegante y maduro que ha caracterizado su carrera de solista. En esta ocasión, con su más reciente entrega nos dio muestra de que los años, además de quedarse en la zona lumbar de uno, pueden dar sapiencia y valor. Apegado más a un folk americano, que va dando paso a paso una colección de melodías que dejan sin aliento a todo enamorado de la voz de este señoron de la historia del rock, resulta al final de sus minutos en un álbum disfrutable hasta el tuétano; conmovedor e impaciente. Un disco que obligo al año a detener un poco el ritmo y permitirnos voltear hacía el.

TRACK: Soy un seguidor impávido del Doo Wop y ese sonido cincuentero que me lleva a viajar a lugares donde la libertad (aunque falsa) reinaba en los corazones virginales de una generación. Y dado que a este señor le sale muy bien, me quedo con “I'm Falling In Love Again”.


Ron Wood: “I Feel Like Playing”

Al contrario de sus colegas, que al parecer ya no lo quieren sacar a pasear en el próximo tour (porque hace mucho desvarío cuando bebe, y bebe seguido), Ron Wood, el otro guitarrista (el menos popular masivamente hablando) de los “Rolling Stones” se aventó a la tarea de meterse al estudio y sacar un disco con su sello personal. Un disco ameno que a muchos nos recordó que también Mr. Wood le entra bueno al quite del rockcito. Que no es un “Rolling Stone” nada más (¿alguien lo recuerda en Faces?) y que en su curriculum podemos encontrar más que las sombras de las legendarias momias rockanroleras que tiene como compañeras. Una producción estable que sin bien no es tampoco una joya, sí está como para pasar un muy buen rato de un rock hecho sin ataduras, fresco y con historia.

TRACK: El reggeacito se llevo las palmas. Me integró en una playa rockera fumando un puro, tomando ron y jugando domino con mis colegas. “Sweetness My Weakness”.


Seal: “Commitment”

Después de esos osados y maravillosos discos de “Soul” y “Soul Live” donde hacía alarde de su voz a la vez que rendía tributo a las más grandes leyendas del género. Seal nos entrega su nueva producción original. En esta ocasión, da talle de la calidad acostumbrada y nos obsequia un disco que si bien se apega un poco al soul, se da el acostumbrado abrazo con un pop lo suficientemente sofisticado. Agradable desde la primera escucha, su nueva producción no explota nada nuevo sino los terrenos de una carrera ya más que hecha. No hay sorpresas, es sólo un disco del bueno de Seal –una de esas voces que ya se han de estar recordando en mejores sitios. Un disco de un artista que siempre se ha mantenido en los más altos estándares de calidad. Cosa nada fácil de hacer hoy en día.

TRACK: No lo dudé ni un instante, desde la primera vez que escuché esta canción, me hizo dar de vueltas la cabeza. “All For Love”.


Soundgarden: “Telephantasm”

Se acababa la década y, ¿por qué no?, Soundgarden se dio un aire de reencuentro (tan de moda en estos días)… A ya más de diez años que aquello que conocimos, malamente, como “Grunge” desapareció, la nostalgia del movimiento se vio re-abierta –como herida que no deja de sanar– de la mano de estos muchachones que si en efecto los ven viejo, la verdad es que ya lo están. Los años no han pasado en vano y las canas y miradas cansadas se notan a primera mano, pero el rock lo cura todo ¿qué no? Así que durante este año, la banda (pionera en ese movimiento de Seattle de botas y camisas de cuadritos) se dio a la tarea de hacer algunas cuantas presentaciones en su ciudad natal para después avisar que para los últimos meses lanzarían al mercado un disco de éxitos (¿qué más podían hacer con la agenda apretada de la industria?) y los obligados tracks inéditos de toda la vida (en ocasiones me preguntó si en realidad los guardan para cuando estas ocasiones llegan), en fin… Para cerrar bien el ciclo recopilaron sus temas más gustados a través de los años, los sazonaron con algunas versiones en vivo y dizque una canción nueva (que de nueva sólo tenía el polvo ya que es de las sesiones de estudio de uno de sus primero discos) y las empaquetaron en varias versiones (que al parecer ya también está de moda, miren a sus colegas de “Pearl Jam” que creen que vive en un mundo de ricos), una de ellas con un DVD que contenía todos sus videos y nos embaucaron con una fuerte cantidad de dinero. Pero ya que, la espera al menos de ver algo de ellos nuevamente en los estantes de la música “alternativa” fue conmovedor. Como lo fue también el observar a los pubertos pasar de largo ante tan fatal portada por el desconocimiento total de una generación que en realidad quedo mercada. El grunge ha muerto sí, pero que buenos recuerdos trae. ¿Qué me estaré volviendo viejo?

TRACK: Es un disco de éxitos. Como en todos los casos no faltará el que diga que faltan o sobran ciertos temas. Yo no debatiré eso y me enfocaré en el trasfondo de un disco con estas proporciones. Pondré aquí mi canción (entre las comerciales) más gustada de la banda. “Burden In my Hand”.


Spock's Beard: “X”

Alguna vez, hace ya algunos ayeres, un amigo me presentó una canción titulada “June” y quede cautivado con la melodía. No era del tipo de progresivo que solía y suelo escuchar, o que incluso me gusté en demasía (me inclinó más por los clásicos), pero Spock's Beard comenzó a formar parte, desde ese momento, en una de las bandas de la nueva oleada (la actual) que escucho para no alejarme tanto de las nuevas generaciones en un estilo que evoluciona rápidamente. Y no es que este, su nuevo disco se vaya precisamente a los cajones de mis glorias, pero después de un rato en que la agrupación anduvo un tanto floja, han regresado con la fuerza que los había caracterizado en sus primero discos. Fue una grata sorpresa y en realidad disfrute un poco de ese progresivo “nuevo” que se hace en estos días. Claro, que no quepa dudas que nunca fallaré a su favor si me ponen a los antecesores a un costado… Pero que decir, mientras la gente siga dándole aire y brios al género, yo seguiré con el oído bien abierto.

TRACK: La tarea no fue tan ardua, fue la canción que más meritos tuvo en cuanto la escuché por vez primera. “The Man Behind The Curtain”.


Syd Barrett: “An Introduction To Syd Barrett”

Hablar de Syd Barrett es hablar, irónicamente, de toda una era que en realidad no existió del todo. Ya todos sabemos que, sí, fue el primer líder de “Pink Floyd”, que fue quien originó a la prolífica banda, que dio con “Roger Waters”, que se codeaba con “John Lennon” pero que después fue cesado por sus propios compañeros al acerársele la locura que en años posteriores lo volviera leyenda. Pero ¿qué hay de su legado? (y si nos vamos dando cuenta este año hubo varios compilados de viejas añoranzas), ¿qué hay de su herencia? Pues para conmemorar su vida y obra, el bueno de “David Gilmour” (que en parte fue por él que lo corrieron) se metió al estudio para hacer una recopilación de sus mejores canciones; tanto del poco “Pink Floyd” que le tocó, como de su también escasa carrera solista. Re-mezcló algunas piezas, remasterizó otras y saco al mercado este disco con una bellísima portada (como es usual) realizada por “Storm Thorgerson” (aquel que le hacía las ilustraciones a la banda). Un disco lo bastante decoroso para que, como bien dice el titulo, los que no conocen mucho el universo de este alocado hijo de Dios, entren de lleno a el.

TRACK: Nuevamente me establezco en la regla de las compilaciones. Así que escogeré, como es obvio, la canción que siempre me ha gustado más de este gran músico de rock. “Dark Globe”.


The Dereck Trucks Band: “Roadsongs”

El bueno de Dereck Trucks ya no es el mismo jovencito que nos tomó por sorpresa allá de 1997 con su primer disco. Ha crecido, madurado, se ha casado, y aunque siga teniendo una cara de chamaco que no puede con ella, no deja de sorprendernos cada que se presenta en la industria con materiales nuevos. Es cierto, sí, en los últimos años le ha dado más por la cuestión de los directos que el estudio, ¿pero qué no es esa la mejor manera de escuchar a una jam band? Así que para no variar mucho, apenas entradito el año el excelente guitarrista (otrora músico de los “Allman Brothers”) nos otorgó este disco doble en vivo de su ultima gira donde hace y deshace el escenario con su también excelsa agrupación. Paso a paso nos va dando nota, prueba y fe de que está en su pleno apogeo, en sus mejores años, en la época dorada, que tiene para rato, que le encanta lo que hace y que no se cansa de mostrar el talento. Un imperdible de todos aquellos que gustan del buen rock, del buen blues, del buen jazz. Una joyita de esas que da pleno gusto escuchar cuando el oído requiere de fineza sobre los tímpanos.

TRACK: Se dijo y hablo mucho en foros sobre esta melodía. Es un standard de jazz muy reconocido y que con anterioridad ya la había grabado en el estudio, sí. Pero también hay que reconocer que en esta versión en vivo le da otra dimensión. Con una duración de 14 minutos, la sensación de viajar por los mejores estratos de la improvisación se ponen a flor de piel. Original de “Mongo Santamaría” y más reconocida a través de “John Coltrane” “Afro Blue” es una de las tantas piezas que se llevan el disco.


The Orb (Featuring David Gilmour): “Metalic Spheres”

El famoso dúo inglés, exitoso en los círculos “Ambients” de todo el mundo, se dio a la tarea de dar un paso más en su ya extensa carrera discográfica. En esta ocasión, con la participación sobresaliente de “David Gilmour”, el otrora guitarrista y cantante de una banda conocida como “Pink Floyd” no sólo como colaborador, sino como compositor en si. Así que como ya es una costumbre, los miembros de “The Orb” salieron a documentar y grabar sonidos de la naturaleza para posteriormente mezclarlos con su música y al final, dar un toque mágico con la guitarra del señor “Gilmour”. El resultado es un pastiche de tonos, timbres y gamas y capas de sonido que hacen a uno volar por parajes tan similares a la carrera de ambas personalidades pero con un toque tan personal que no deja duda alguna sobre su calidad. Una producción realizada tan a detalle como la belleza que contiene al escucharle.

TRACK: El disco son básicamente dos canciones de larga duración. Ambas con una calidad más que aceptable, pero me quedo con la primera: “Metallic Slide”.


Tom Petty And The Heartbreakers: “Mojo”

Otra vieja añoranza del rock más pulcro y ameno se nos lanzó a los ruedos con una nueva entrega. En ésta ocasión el señor Tom Petty con su ya inseparable banda dio muestra de su talle como sastre de melodías bien hechas y un estilo tan definido que se ha convertido en una voz reconocible en todas partes. Es innegable, el sur vive en sus armonías y en esta su nueva producción la excepción no se da entrada. Con la belleza usual, el ya legendario rockero da paso a paso a un viaje imaginario (ojala real) por las carreteras desérticas de los Estados Unidos sobre un carro descapotable. Un álbum muy disfrutable y ameno que nos hace sentir en el corazón ese ritmo palpitante, pero nunca exacerbado, de los “Rompecorazones” de Petty.

TRACK: Los estilos de sus canciones se mueven por la tendencia que durante toda su carrera ha sabido a bien utilizar. Así que, dada esta somera explicación, me inclinó por la balada como en otras tantas ocasiones cuando se trata de escuchar a esta agrupación. “No Reason To Cry” es mi elección.


Trey Gunn: “Modulator”

En esta ocasión, el ahijado de Fripp se nos presenta con una energía desconocida e insospechada, una atmosfera sumamente más densa y pesada con la que él agrada ser reconocido. Él mismo ha citado que nunca estuvo del todo muy conforme con el proyecto sino hasta verlo concluido. Y es que esta aventura, que formó junto al afamado baterista alemán “Marco Minnemann”, termino más cerca de los estilos del “Soundscape”que hiciera famosos su maestro y la improvisación que en un trabajo más pensado. No obstante, al escuchar todos los arreglos posteriores hechos después de las sesiones, se sintió más que a gusto dentro de este su nuevo disco. Una producción que como ya he mencionado, atrae sorpresas a propios y extraños que han seguido el trabajo de este instrumentista que siempre nos pone en lugares ajenos al orbe conocido.

TRACK: En realidad todo el disco es una enorme pieza que fue dividida para una mejor cohesión comercial. Así que si bien debo integrarme a alguna de las secciones, me establezco en la más “Crismoniana” de todas “Down Spin”.


Varios Artistas: “Come And Get It: The Best Of Apple Records”

Ya era hora de que alguien se diera cuenta que también se podía hacer negocio con lo que indirectamente rozaron los Beatles. No sólo ellos en si son una mina de oro para los afortunados que tienen los derechos de sus canciones, sino que esa manzanita tan famosa que aparece en las versiones y re-versiones de sus discos, era en realidad una productora con clientes “nada imaginarios” que en realidad grabaron bajo el sello durante algunos años. Dicho de otra manera, no sólo se dedicaba a ellos mismos: la mítica banda de Liverpool. Así que entendido el asunto y traducido a billetes, a alguien se le ocurrió poner en un disco los destellos de aquella agenda de músicos que alguna vez grabaron para la “Apple Records” (la manzanita pues). Y el caso, pues, resulto en un buen vistazo a esos años donde el pop no era tan plástico ni tan brutalmente cínico. Ameno y bastante cómodo como para formalizar las actividades cotidianas del hogar.

TRACK: Obviamente abundan en el listado algunos covers de cierta banda afamada de Inglaterra (¿adivinan?), así que me quedo con “Come And Get It” interpretada por Badfinger. ¿Por algo le habrán puesto así al disco, no?


Varios Artistas: “Garth Hudson Presents A Canadian Celebration To The Band”

Este año fue –no sé porque– en el que me reencontré fuertemente con “The Band”, esa legendaria banda que siempre he considerado como pilar esencial en la historia del género. Una banda que como pocas, hizo historia de muchas maneras: a lado de muchos históricos (valga la redundancia), por ellos mismos y en demasiados foros legendarios… Quizá porque a principios de años puse en el aleatorio de elección ese maravilloso documental que es el “The Last Waltz” o porque un día escuché una canción de ellos al azar, pero fue de los grupos que no solté durante todo el año. Y aunque no crea mucho en eso de las coincidencias, resultó que en estos meses finales, Garth Hudson, integrante original de la agrupación junto a varios músicos canadienses (país original de la banda), lanzó al mercado un disco tributo con algunas de las canciones menos conocidas del grupo. Para mi fue una muy grata sorpresa; gente de la talla de los “Cowboy Junkies”, “Raine Maida”, “Blue Rodeo”, “Neil Young”, “The Sadies”, el mismo Garth Hudson entre otras rinden homenaje, y de que manera, a una de esas agrupaciones musicales con las que uno sólo puede ejercer una acción: ponerse de pié. De esa manera, pues, recibí este disco, pues no sólo bastan las composiciones originales sino las excelentes versiones que contiene.

TRACK: Es difícil pues muchas de las canciones son muy apegadas a mi. Pero si me basó en los estilos que las refrescaron, me quedare con dos. “Forbidden Fruit” por “Danny Brooks” & “The Rockin' Revelators” & “Out Of The Blue” por “Mary Margret O'Hara” & “The Sadies”.


Varios Artistas: “Sweet Home Alabama: The Country Music Tribute To Lynyrd Skynyrd”

“Lynyrd Skynyrd” siempre ha sido una de esas bandas que me ponen los pelos de punta y me hacen sentir que pocas cosas son mejores en el momento en que las escuchó. Así que debo decir que cuando me hice de este disco, lo trate con cuidado y me acerqué a el con cautela. Pero después de una simple escucha el resultado fue favorecedor y muy decoroso. Es corto, básico y no hay nada malo dentro de sus versiones, las cuales, claro, no van más allá de lo que el titulo mismo del disco resalta. Lo disfrute de ida y vuelta, se asomó a mi ventana un “Lynyrd Skynyrd” con fuerzas terrestres de seguir siendo escuchado. Es un tributo pleno, ad hoc, entretenido y divertido.

TRACK: Las versiones no se alejan tanto de las originales, algunas les dan una potencia mayor al sonido, otras tantas se mantienen en lo concordante a lo ya hecho por la banda. Pero si de alguna me salió una buena sonrisa de gusto fue con “Call Me The Breeze” interpretada por “Shooter Jennings”.


Varios Artistas: “The Village: A Celebration Of The Music Of Greenwich Village”

No recuerdo mucho como fue me encontré con este disco pero fue uno de mis descubrimientos más agradecidos del año, ¿para quién no?… Muchos no lo sabrán y a otros se les hará una obviedad, pero no está de más recordar que allá, a principios de los 60s, en Greenwich Village, una comunidad de una ciudad llamada New York, ciertos jóvenes proselitistas comenzaban lo que sería un movimiento musical que jamás ha tenido igual en la historia de la música popular. Gente como “Bob Dylan”, “Peter Segger”, “Joni Mithcell”, “Eric Andersen”, “Tim Buckley” y demás aún no se imaginaban el camino que los llevaría a ser algunas de las leyendas más grandes de la historia musical de los Estados Unidos. Así que conmemorando a esas grandes figuras del folk de los 60s, un grupo de músicos de la talla de “Mary Chapin Carpenter”, “Cowboy Junkies”, “Los Lobos”, “Lucinda Williams”, “Ricky Lee Jones”, “Amos Lee”, “Bruce Hornsby” y demás, rinde homenaje a algunos de las melodías que aquella comuna compuso y que aún hoy en día abren ojos, mentes y corazones. Un disco que refresca y agrada, un disco que, simplemente, hace suspirar lentamente para atraer a la voz un pequeño pedazo de ese legado del pasado y suspirar esperanza.

TRACK: Es un disco que no depara en pocos buenos momentos pero me inclinaré por esa bella balada, original de “Eric Andersen” “Violets Of Dawn” que interpreta maravillosamente “Mary Chapin Carpenter”.


Fue un buen año, no podemos quejarnos mucho por lo obtenido en el recuento discográfico del año. Hubo severas aportaciones de leyendas, futuras leyendas y demás personajes de alta alcurnia. El aire tonal de todas esta escena inundo las orejas y ojeras de este su humilde servidor. Puedo decir que me la pasé bien… Fue un decoroso despido para la primera década del siglo; misteriosamente se juntaron varios de mis portentos favoritos para sacar a la luz sus nuevos alegatos musicales …Bien recibidos, pues, sean, han sido y lo serán…. Lo único malo de un buen año como este, es que al menos la gran mayoría de los mencionados en la anterior lista, no sacarán nada el año que entra (y es que ellos si piensan a fondo sus producciones), así que esperemos que al menos el 2011 sea la mitad de bueno que este 2010, que muere o ha muerto ya... No sé ustedes, pero yo (lo repito) lo disfruté mucho; mucho más al ser llevado de la mano de estos discos que aquí he colocado. Es una aportación personal, confirmo, con esta lista no quiero decir que sean lo mejor del año, sino únicamente que para mi fueron algunas de las más gratas compañías. Espero hayamos podido congeniar en algunos.

Me despido pues, pero no sin antes dar mi última declaración musical del año. Para muchos miles que tuvimos la oportunidad de asistir, y déjenme por favor sonar presuntuoso en esta ocasión (ya que muchos otros tantos miles se quedaron con la ganas) este 2010 fue, sin lugar a duda, el año en que pudimos ver el The Wall en vivo: De una vez y por todas, para cerrar con broche de oro, como dijera “El Personal” este año fue el que al fin pudimos ser participes de ese show histórico con el que muchos ya hasta habíamos dejado de soñar. En fin… Bienaventurados los que madrugan por sus boletos.

Felices Fiestas y mejor empiezo de año.